Es Voluntad De Dios Tener Defectos Físicos?

Es Voluntad De Dios Tener Defectos Físicos?

Hace algunos años atrás, conoció a una hermana en la fe de quien se enamoró. Luego de hablar con ella y de ponerse de acuerdo, entre los dos para ser oficialmente enamorados, decidieron hablar con los padres de ella. Los padres de ella no aprobaron la relación de enamoramiento, aduciendo que su hija debía primero terminar sus estudios universitarios. Ud. piensa que la falta de acuerdo de los padres de la joven se debe en realidad a un defecto físico que tiene este joven y al hecho que no tiene un título universitario como ella va a tener dentro de poco. Nos pregunta si será opuesto a la voluntad de Dios que se case con ella aun cuando los padres de ella no estén de acuerdo.

Permítame comenzar señalando que el enamoramiento o noviazgo es algo en lo cual no solo interviene la voluntad de los enamorados o novios.

Un enamoramiento que agrada a Dios, debe comenzar con la aprobación de Dios. Es decir que se debe respetar los principios bíblicos para el enamoramiento y se debe orar mucho para buscar la voluntad de Dios en cuanto a ello.

Luego, es importante y necesario buscar el consejo de los ancianos o pastores de la iglesia. Estas personas han sido puestas por Dios en las iglesias locales para pastorear la grey. Es necesario por tanto pedir el consejo de ellos antes de entablar una relación de enamoramiento.

Después es necesario pedir el consejo de los padres. Tanto del joven como de la joven. Si la voluntad de Dios parece ser que la relación prosiga y no hay oposición de los ancianos o pastores y tampoco de los padres, entonces recién allí se debe iniciar la relación de enamoramiento propiamente dicha.

Usted, debe saber que si Dios quiere que Usted se case con esa joven de quien está enamorado, Dios mismo se encargará de que los ancianos o pastores apoyen la relación y que los padres tanto suyos como los de ella también apoyen la relación.

En su caso, al menos los padres de la joven no están de acuerdo con la relación. Me da la impresión que Usted se ha apresurado a comenzar la relación de enamoramiento sin contar con la aprobación previa de los padres de ella.

Esto traerá como consecuencia que la relación entre Ustedes dos no marche normalmente, porque tendrán que verse a escondidas de los padres de ella y lo peor, tendrán la conciencia manchada porque saben que están haciendo algo que no está bien del todo.

Si los ancianos o pastores o los padres, no están de acuerdo, lo menos que Ustedes dos deberían hacer es postergar la relación de enamoramiento, hasta que Dios cambie el corazón y la mente de los ancianos o de los padres para apoyar la relación de enamoramiento.

Si eso nunca pasa, entonces Ustedes ya tienen la respuesta de Dios sobre esa relación. Significará simplemente que eso no es la voluntad de Dios.

En relación con su pensamiento que los padres de la joven no aprueban la relación de enamoramiento con Usted debido al defecto físico que Usted tiene y debido a que Usted no tiene un título universitario como ella va a tener dentro de poco, le sugiero que con mucho tino y amor fraternal hable sobre eso con ellos.

Quizá pueda hacerles notar que el valor de una persona no está dado por los rasgos físicos que posea ni por los títulos que se ostente. Recuerde el dicho: El hábito no hace al monje. El valor de la persona está dado por el carácter de la persona. Si Usted cultiva su carácter en el temor de Dios y es un hombre maduro en la fe y en la virtud cristiana, Usted es un hombre de gran valía. Trate de compartir este pensamiento con los padres de la joven.

Por último quisiera referirme a su inquietud acerca de sí será la voluntad de Dios que Usted se case con ella aún en contra de la voluntad los padres de ella. Yo tengo mis reservas en cuanto a esto. La Biblia enseña a honrar a los padres por medio de la obediencia. Si la joven vive con sus padres, es imprescindible que ella les obedezca en todo, sin importar la edad que tenga.

Yo le aconsejaría que siga orando y esperando en Dios. Espere al menos hasta que la joven termine de estudiar para ver si mientras tanto el Señor cambia la mente de los padres de la joven para que apoyen la relación de enamoramiento con Usted. Ore mucho mientras tanto. Puede ser que el Señor tenga diferentes planes para Usted y para ella. Recuerde que los planes del Señor siempre serán los mejores planes. El hombre puede tener buenos planes, pero los mejores planes son siempre los del Señor.

Originally posted 2011-11-07 03:08:17. Republished by Blog Post Promoter

Usted debe tener fe en la provision de Dios


A lo mejor Ud. entiende bien los hechos del Evangelio, y Ud. esta comenzando a ver que Ud. estaba equivocado en su actitud hacia Dios. Pero ¿está Ud. dispuesto a confiar únicamente en Jesucristo para su salvación?

El único requisito para la salvación es fe en la provisión de Dios para Ud. a través del sacrificio de Cristo. Sin esta fe, es imposible agradar a Dios. “Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo,” dijo Pablo al carcelero de Filipos.

Pero la fe que salva es más que fe en general. Es una confianza total en Jesús y en su obra expiatoria a nuestro favor en el Calvario. Es creer que sólo Jesús puede salvarle de su pecado (Hechos 4:12). Es confiar plenamente en Él como su Salvador. Es estar convencido totalmente que Él murió en el lugar que a Ud. le correspondía, como el sustituto suyo. (2 corintios 5:21). Es el tipo de fe que garantiza que Ud. irá al cielo cuando muera.
Déjeme contarle una historia del Niágara, en Canadá, existe un museo en honor a los que han realizado actos prodigiosos en esas cataratas, incluyendo a los que se han sido lanzados por las cataratas dentro de un barril. Uno de los artículos en exposición es la carretilla que fue usada por un equilibrista Francés que se llamaba Blodín.

Un día este hombre templo un grueso cable desde un lado de la catarata hasta el otro, y una multitud se congregó para admirar la hazaña. Para ser emocionar a su auditorio Blodín preguntó: “¿Cuántos de Uds. Creen que yo puedo caminar sobre este cable hasta el otro lado y regresar?” Todos aplaudieron a rabiar, y sin mucha dificultad Blodín caminó sobre el cable hasta el otro lado de la catarata sobre las turbulentas aguas y regresó. La audiencia estaba delirando.
Entonces Blodín dijo a la multitud. “¿Cuantos de Uds. Creen que puedo llevar esta carretilla sobre el cable al otro lado y volver con ella?” La audiencia explotó en entusiasmo. “Sí, creemos” gritaban todos. Con mucha pericia Blodín condujo la carretilla hasta el otro lado de la catarata y regresó.

Para el número final. Preguntó a la excitada multitud: “¿Cuántos de Uds. Creen que puedo llevar en esta carretilla a un hombre y regresar a este lugar?” Nuevamente la respuesta de la multitud fue abrumadora. Pero luego Blodín dijo: “¿Quién se ofrece de voluntario para ir en la carretilla?” La multitud quedó muda, totalmente en silencio.
Ahora comprenda esto: La gente decía que creía, pero solamente el que se subía a la carretilla creía realmente. Solamente él estaba dispuesto a confiar su vida al cuidado del equilibrista. Y así es también con la salvación.

Muchos dicen a Jesús, “Yo creo. Yo creo que tú eres un buen maestro. Yo creo inclusive que tú moriste en la cruz del calvario.”
Pero Jesús dice, “Súbete a mi carretilla.”

CUANTOS HIJOS SE DEBE TENER

¿Es pecado tener muchos hijos? ¿Cuántos hijos se debe tener? ¿Uno, o dos o más?

La Biblia, no establece ni número máximo de hijos que puede tener una pareja, ni número mínimo de hijos que debe tener una pareja. Cuando algo así se da en la Biblia, esto significa que los creyentes tenemos plena libertad para escoger lo que se adapte a nuestras particulares circunstancias.

En el caso del número de hijos, esto significaría que la pareja está en libertad de buscar la dirección de Dios para saber cuántos hijos van a tener. Con esto, no estamos de ninguna manera insinuando que las parejas pueden traer al mundo el mayor número de hijos que puedan. Los hijos en una pareja creyente deben ser el resultado de una cuidadosa planificación bajo la dirección soberana del Espíritu Santo.

Esto significa que en oración y en unidad de criterio dentro de la pareja se debe determinar los hijos que van a tener y se debe determinar cuándo van a traer al mundo esos hijos. Si no se hace algo así, a lo mejor se está cayendo en el error de traer criaturas al mundo para luego descuidar sus necesidades por falta de recursos económicos para atenderlas. Esto si se consideraría un pecado, porque es falta de responsabilidad por parte de los padres.

Mire lo que 1ª Timoteo 5:8 dice: “Porque si alguno no provee para los suyos, y mayormente para los de su casa, ha negado la fe, y es peor que un incrédulo”

Los padres tienen la responsabilidad de satisfacer las necesidades materiales de sus hijos, pero si debido a un número elevado de hijos, producto de la falta de planificación familiar, los padres no están satisfaciendo las necesidades materiales de ellos, dice Pablo que estos padres han negado la fe y son peores que un incrédulo. Esto significa que están haciendo algo que es contrario a lo que dice la Palabra de Dios y algo que aún los incrédulos cumplen, porque efectivamente la mayoría de los padres incrédulos se cuidan de no traer demasiados hijos al mundo porque saben que no podrán mantenerlos apropiadamente.

Es por tanto un pecado el ser irresponsables trayendo el mayor número posible de hijos para después arrojarlos a la miseria. Dicho esto, la Biblia no determina el número de hijos que la pareja debe tener. Eso es cuestión muy personal de cada pareja en particular. Quizá para una pareja lo ideal es tener un solo hijo, pero a lo mejor para otra pareja lo ideal es tener dos hijos, o quizá para otra pareja lo ideal es tener tres hijos y quien puede pensar que sea malo que para una pareja joven, con buenos ingresos económicos, a lo mejor lo ideal es tener cuatro o cinco hijos.

Todo depende de como Dios guíe y de la situación particular de cada pareja. Hoy en día vivimos en tiempos difíciles. Los medios económicos no siempre son suficientes y sería absurdo hacerse de muchos hijos en estas condiciones. En realidad, antes de traer un hijo o una hija al mundo sería muy recomendable hacer un análisis de la situación presente y un examen de la voluntad de Dios y si las dos cosas apuntan a que es prudente hacerlo, entonces adelante, a buscar familia.

No tentemos a Dios pensando que podemos tener los hijos que vengan porque Dios nos va a proveer para atender sus necesidades. Dios también nos ha dado discernimiento para entender su voluntad sobre este asunto y no nos pongamos la soga al cuello sin necesidad. He aquí, herencia de Jehová son los hijos; Cosa de estima el fruto del vientre, dice el Salmo 127, pero esto no significa que las mamás deben dar a luz cada año después de que se han casado. Es necesario ejercitar prudencia en dependencia del Señor.

DEBEMOS O NO TENER TESOROS EN LA TIERRA

Mateo 6:19 dice que no debemos hacernos tesoros en la tierra, pero Proverbios 21:20 dice que en la casa del sabio hay tesoro precioso. ¿Cómo entender este asunto?

Permítame explicarlo de esta manera. Voy a dar lectura al texto que se encuentra en Mateo 6:19-21 donde dice: “No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan. Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.”

En este pasaje bíblico, el Señor Jesucristo está contrastando lo material con lo espiritual, lo temporal con lo eterno. Lo material solamente sirve para este mundo, mientras dura la vida en este mundo.

Además, lo material está sujeto al peligro constante de desvanecerse, por diversas razones, la devaluación, el deterioro de las condiciones económicas en los países, la acción de los delincuentes, el desgaste por el uso, etc.

En cambio lo espiritual no corre ningún peligro de que se pierda. La razón es porque está localizado en el cielo, donde no existe devaluación ni deterioro de la economía, ni delincuencia, ni desgaste.

Jesús por tanto exhorta a su oyentes y a los que leemos lo que dijo, a no ser insensatos gastando la vida en hacer tesoros terrenales. Lo sabio es gastar la vida en hacer tesoros celestiales. Esto no significa que los creyentes debemos vender todo lo que tenemos, sea mucho o sea poco, y dar a los pobres el fruto de la venta. Aunque no estaría mal si alguien es persuadido a hacer eso por el Señor. Lo que significa es que debemos tener en orden nuestras prioridades.

Primero es lo espiritual. Nuestra comunión con el Señor, nuestro estudio de la Palabra de Dios, nuestra manera de vivir como hijos de Dios imitando la conducta de Jesucristo, nuestro amor a los demás como fruto de la fe genuina. Todo esto es lo más importante en la vida de un creyente.

Después de esto, está lo material. El trabajo, el negocio, la educación, la distracción, etc.

Todo es cuestión de tener las prioridades en orden. Cuando un creyente tiene en orden sus prioridades, no es extraño que el Señor haga prosperar de una manera sorprendente lo material y así, ese creyente tendrá tesoro tanto en el cielo como en la tierra.

Este fue el caso de personas como Abraham, Job, David, Salomón y tantos otros que tuvieron abundante tesoro en la tierra pero sin sacrificar el tesoro en el cielo. La voluntad de Dios no es que todos seamos paupérrimos. Tampoco es que todos seamos millonarios. Dios sabe a quien enriquece y a quien empobrece.

Pero siempre, la voluntad de Dios será que no gastemos la vida edificando imperios en la tierra, descuidando totalmente el hacer tesoros en el cielo.

Muy bien, ahora vayamos al texto en Proverbios 21:20 donde dice: “Tesoro precioso y aceite hay en la casa del sabio; mas el hombre insensato todo lo disipa.”

Este texto, describe la condición de un hombre sabio. Este hombre sabio estaba plenamente consciente de que primero es lo espiritual y después lo material. Fiel a este principio, hizo tesoros en el cielo y Dios le recompensó permitiendo que haga también tesoro en la tierra.

Esto de ninguna manera contradice la enseñanza en Mateo donde dice que no debemos hacernos tesoros en la tierra. Recuerde que la enseñanza de Mateo tiene que ver con prioridades. Lo espiritual es más importante que lo material. Si alguien cumple con esto, no será extraño que Dios le permita vivir como si tuviera apreciable fortuna. Donde no faltará alimento, donde no faltará aceite, donde no faltará vestido, donde no faltarán facilidades para vivir en este mundo. Esta fue la experiencia del hombre sabio en Proverbios.

En cambio el hombre necio o insensato, el que solamente vive para lo material, el que solamente se hace tesoros en la tierra, encontrará muy pronto que todo su esfuerzo ha sido inútil, porque vendrá la polilla y el orín, o los ladrones, o la devaluación, o la mala administración, o el desgaste, etc.

Y lo que había acumulado se disipará totalmente. No vale la pena gastar la vida en lo material descuidando lo espiritual.