Algunos argumentos o enunciados que sirven de fundamento. Parte IV


1) El objetivo principal del Ecumenismo religioso cristiano: “La muerte denominacional”. Oigamos lo que se dijo en edimburgo en 1910 por el Obispo S.C.Neill: “La dificultad definitiva y tremenda está en que las Iglesias no pueden unirse a no ser que se decidan a morir. En una Iglesia verdaderamente unida no habrá ya más Anglicanos ni Luteranos, ni Presbiterianos, ni Metodistas”. En Lausana en 1927, otro orador dijo: “Si he de ir acercándome a Cristo, mi denominación habrá de ir amenguándose a mis ojos.

Yo deseo que ésta mi denominación quede olvidada si de este modo se ha de llegar antes a la unidad de la Iglesia de Cristo”. Otro argumento, desde el punto de vista de la liturgia: “El Culto une pero la doctrina divide”. Dr. Viser’t Hooft. También este otro: “Cuánto más lejos esté de mi denominación, más cerca estaré de Cristo”. La cita bíblica tan manoseada y mal interpretada respecto de este asunto, Jn. 17:20-23. De manera especial el versículo 21, cuando dice: “…que también ellos sean en nosotros una cosa: para que el mundo crea que tú me enviaste”.
2) Los conceptos claves: “Unidad e Iglesia”. Según el Concilio ecuménico o Movimiento ecuménico, unidad en estos rubros:

1. En el mismo Jesucristo.
2. Debe ser patente al mundo.
3. Debe basarse en un acuerdo doctrinal.
4. Debe haber unión en los sacramentos.
5. Reconocimiento de los mismos ministerios y ministros.
6. Que la unidad depende de la renovación de la Iglesia.
7. Que la unidad es para ganar al mundo evangelizándolo.

En cuanto a la Iglesia una voz representativa dijo: “Todos deben ser una sola y misma cosa…y, en consecuencia todas las ideas de reunión en términos federativos son vanas. Se salen del núcleo del problema -que es la convivencia y la vida diaria de los hombres- y lo dejan intacto”. “Semejantes concepciones toman por modelo una clase de unidad cuyos focos no son la Palabra de Dios, ni los sacramentos, ni las sesiones de Iglesia, sino la mesa de conferencias y la sala de reuniones. No se enfrentan con el hecho que toda lectura seria del Nuevo Testamento hace ciertamente ineludible de que hablar de una pluralidad de Iglesias es, ni más ni menos, un absurdo”. Ninguno de los conceptos queda claro. Respecto de la unidad, todo queda en meramente buenos deseos o en un debe ser, no más. Respecto de Iglesia, ni siquiera la concepción neotestamentaria que es la genuina porque se halla en ella los elementos que estableció su fundador, el Señor Jesucristo.

3) Recurso a la oración para eliminar las divisiones. Una de las instancias más antiguas de tendencia ecuménica tuvo su origen “cuando en 1838, Ambrose Phillipps de Lisle fundó la Asociación de la Plegaria Universal por la conversión de Inglaterra; en 1857, cambió el nombre por el de Asociación Promotora de la Unión de los Cristianos. En un principio, recibió la aprobación y bendición del Papa; pero en 1864 fue desaprobada y los miembros católicorromanos fueron obligados a salirse de ella. Este es el antecedente más remoto de una organización que intenta el uso de la plegaria para la unión de los cristianos. En 1950, surge un documento con el nombre de “Carta Magna de la Obra por la Unidad” y uno de sus párrafos importantes dice: “Los tiempos presentes han sido testigos de que en diversas partes del mundo crece un fuerte deseo entre muchas personas de fuera de la Iglesia de que se vuelvan a unir todos cuantos creen en Cristo.

Esto puede atribuirse, supuesta la inspiración del Espíritu Santo, a factores externos y a la actitud cambiante de las mentalidades, pero, sobre todo, a las plegarias unidas de los fieles. Para todos los hijos de la verdadera Iglesia es éste un motivo de santo gozo en el Señor, motivo que además nos está urgiendo a que tendamos una mano en ayuda de todos aquellos que buscan sinceramente la verdad con fervientes oraciones para que Dios les ilumine y les de fortaleza”. ¿Será honesto delante de Dios, hacer oraciones para establecer comunión con la idolatría y demás prácticas de culto pagano? Reflexione a la luz de las Escrituras el lector. Ex.20:3-6; Dt.6:14, 8:19; Jer.25:6; 1 Co.10:7, 14; Ap.21:8.

Originally posted 2011-11-04 05:21:08. Republished by Blog Post Promoter