¿QUIÉN ES REALMENTE MI AMIGO?


La mayoría de las personas y en especial los jóvenes creemos conocer o saber lo que es un amigo, de allí que a cualquier persona que tenemos por compañero le llamamos AMIGO. Esto es muy frecuente en la escuela, se oye mucho de “hoy conocí un amigo u hoy hice muchos amigos” inclusive los mismos padres preguntan a los hijos cuando es su primer día de clases “¿cuántos amigos hiciste hijo?” pero en realidad ¿son amigos? ¿Tenemos un concepto claro de lo que es un amigo? Creo que hemos adoptado esa costumbre sin saber el verdadero significado de lo que es un amigo. Yo por ejemplo en la escuela tenía muchos compañeros algunos eran muy buenos compañeros, pero solo eso COMPAÑEROS, también tengo conocidos, muchos, pero me pongo a pensar si en realidad tenía amigos.

Después de consultar Las Sagradas Escrituras me doy cuanta de que tenía una amiga en la escuela de tantos compañeros con quien conviví, tantas horas de trabajos y tareas, tantas horas de estudio, reuniones para estudiar para un examen, etc, y en realidad solo había en todos ellos una amiga, y no digo que son malos todos los de mas, ¡no! Al contrario, eran excelentes compañeros pero solo eso ¡Compañeros! Y nunca llegaron a ser amigos.

¿Cómo podrá el joven saber distinguir entre un amigo y un compañero?, para esto nos basaremos en las Biblia que por ser la palabra de Dios es donde encontramos bien aplicado el concepto de lo que es un amigo.

Veamos que en las relaciones que tenemos con las personas se puede dar la amistad:

Primero, puede haber amigos que no sean familiares ( sin parentesco). Un claro ejemplo de este tipo de amistad lo encontramos en el libro de Job dice así: ” Y tres amigos de Job, Elifaz temanita, Bildad suhita, y Sofar naamatita, luego que oyeron este mal que le había sobrevenido, vinieron cada uno de su lugar; por que habían convenido en venir juntos para condolerse de él y para consolarle. Los cuales, alzando los ojos desde lejos, no le conocieron, y lloraron a gritos; y cada uno de ellos rasgó su manto, y los tres esparcieron polvo sobre sus cabezas hacia el cielo. Así se sentaron con él en tierra por siete días y siete noches, y ninguno le hablaba palabra, por que veían que su dolor era muy grande.” Job 2:11-13.

Si te das cuenta, aquí tenemos un claro ejemplo de lo que es un amigo y que no sea familiar. No sabemos el trabajo o los pendientes que habrán dejado estos amigos, pero claro está que eso no les importó ya que su amigo era mas importante. ¿Desde dónde vendrían? tampoco lo sabemos, pero la lejanía tampoco les impidió estar con su amigo cuando mas los necesitaba, ¿cómo le hicieron para ponerse de acuerdo en ir a visitarlo? Pues vivían separados. Todos estos puntos son bases claras de la actitud que asume un amigo. Otra actitud que asume un amigo es el llorar por o con un amigo por su desgracia o por la de otros y dice que estos amigos ¡lloraron a gritos! Pues no le conocían por la terrible enfermedad que le torturaba y le consumía. ¡Te imaginas a un hombre llorando a gritos! Pues eso es seña de una verdadera amistad tan necesaria en todo hombre, con que razón dice Dios por medio del rey Salomón: ” En todo tiempo ama a un amigo y es como un hermano en tiempo de angustia”. Prov. 17:17

Te has preguntado si en verdad tienes amigos? Como hemos visto en este pasaje un amigo da mucho por ti, se esfuerza por ti, se preocupa por ti, los problemas tuyos son de él, ese es el amigo.

Otro ejemplo de la amistad se encuentra en Jonatan hacía David que eran grandes amigos y cómo Jonatan intercede por su amigo ya que el rey Saúl, el padre de Jonatan, quería matar a David; pues a Jonatan no le importó estar en contra de su padre y es que cuando en verdad hay amistad solo te interesa el bien de tu amigo. 1 Samuel 18:1-5, 19:1-7, 20:41-42.

En estos textos vemos una clara, limpia y sincera amistad entre David y Jonatan pues hay llanto por la separación entre ellos.

Como te darás cuenta joven, Dios da el concepto claro y correcto de lo que es un amigo y no usa la palabra amigo en cualquier ocasión, en cualquier amistad sino solo en donde en verdad hay amistad.

Segundo, puede haber amigos que sean familiares (en la carne).

Parece increíble pero difícilmente en nuestra familia tenemos amigos, y desgraciadamente se oye mucho de problemas y pleitos familiares que nunca concluyen y que cada vez son mas graves, familiares que por años no se dicen ni una sola palabra, no se frecuentan como familia y esto es por que no existe la amistad y digo que es increíble por que por la sangre que nos une debería de haber una enorme amistad, pero esto no nos extrañe por que así como batallas para encontrar una amistad fuera de tu familia, también es difícil encontrar amistades en la familia, Job experimentó este drama con su esposa quien le fastidiaba que Job estuviera enfermo y peor aun, que Dios no hablara mal de Dios. “Entonces le dijo su mujer: øAún retienes tu integridad? Maldice a Dios, y muérete” Job 2: 9. pero no solo lo experimentó con su esposa que al parecer no había nada de amistad sino también con toda la demás familia pues parece extraño que su familia no esté con él en su lecho del dolor y esta familia si está presente cuando Job es sanado y prosperado Job 42:10-11.

Pero hablemos de la esposa de Job, ¡Dios nos libre de una mujer así ! por este tipo de mujeres el predicador en el libro de Eclesiastés dice: ” Y he hallado mas amarga que la muerte a la mujer cuyo corazón es lazos y redes, y sus manos ligaduras…” Ecl. 7:26. y es que encontramos que aun hasta en la familia mas cercana, es difícil tener una amistad.

Claro está que la mujer de Job definitivamente no tenía amistad con Job pues era para que se hubiera estado condoliendo y llorando al lado de Job y no solo eso sino suplicando y orando a Dios por el reestablecimiento de Job, pero no fue así.
Pero también hay buenos ejemplos de amistad entre familiares y aunque nadie querría una mujer como la de Job, en cambio, todos desearíamos una mujer como Rut con esa actitud de amor hacia su suegra. Veamos lo que dice el libro de Rut.” Respondió Rut: no me ruegues que te deje, y me aparte de ti; por que a dondequiera que tu fueres, iré yo; y donde quiera que vivieres, viviré. Tu pueblo será mi pueblo y tu Dios será mi Dios. donde tu murieres, moriré yo, y allí seré sepultada; así me haga Jehová, y aún me añada, que solo la muerte hará separación entre nosotras dos”. Rut 1:16-17. Te recomiendo joven que leas todo el libro de Rut.

Fíjate la actitud de Rut no se quiso ir a con sus familiares, ella estaba conciente de que su familia no la necesitaba, que tenía mas necesidad su suegra Noemí mas que su propia familia y ¡que amistad tan grande y hermosa ! pues Rut trabaja en jornadas laborales para mantener a su suegra, ¡Qué bendición para Noemí el tener una nuera así! Eso es la verdadera amistad entre un familiar y en este punto es donde puede haber mas confusión ya que a veces actuamos no por amistad sino por parentesco, es decir, yo veo por mi primo tío sobrino, hermano, etc, pero no por que tengo mucha amistad sino por que es de mi sangre y me duele, pero puede darse ese caso y no significa que haya amistad. No quiero decir que esto sea malo (que se preocupen y vean por ti sin que haya amistad sino tan solo por el parentesco), es tan bueno como la propia amistad por que esto se hace por amor y el amor es lo mas grande que alguien puede tener, pero la amistad lleva algo mas y es que cuando hay amistad hay expresión de sentimientos, hay confesión de problemas, hay muchos detalles ocultos en la persona que no a cualquier familiar se los cuentas sino solo a aquel o aquella persona tan especial. Incluso, puede que en una desgracia uno que no sea tu amigo te ayude mas que tu propio amigo, esto solo en el caso de que tu amigo no pueda por ningún medio y no tenga los recursos necesarios para ayudarte, aunque esto es difícil ya que el amigo hace todo lo imposible para conseguirte una ayuda que el no pueda darte.

La amistad entre familiares es difícil que se de y en los hijos hacía los padres es algo poco común, pues no existe tal confianza mutua para lograr esa amistad. Muchos jóvenes deseamos con tanto amor que pueda haber una bonita amistad entre nosotros y nuestros padres y no la hay, muchos padres desean una bonita amistad entre ellos y sus hijos y no la hay esto es por que no hay interés tanto de los padres como de los hijos. Cuando sucede esto es por que el carácter de cada uno de ellos y las actitudes no coinciden. Tampoco podemos exigir una amistad ya que esto es algo natural no es algo que se pueda planear, simplemente se da. Hay personas que tienen muchos amigos por que su carácter se presta para eso y hay quienes tenemos pocos o ningún y esto es por que nuestro carácter es una barrera que impide desarrollar una amistad.

Tercero, puede haber amigos entre nuestros Hermanos en Cristo.

Triste mente se ve que en la Iglesia de Cristo hay muy poca amistad, los jóvenes tenemos mas amistades con personas del mundo que con los propios jóvenes de la iglesia. Con tristeza se ve en algunas congregaciones los diferentes grupos de personas que hay y casi por lo regular cada Hermano tiene su propio grupo y se identifica mas con alguien y se da el caso de jóvenes Hermanos que no conocen a Hermanos de la misma congregación, saben lo que cualquier Hermano sabe, pero en términos de amistad, cada quien tiene seleccionado a alguien.

Esto lo veo un tanto normal ya que no puede existir una amistad entre dos que su carácter no se amolda al del otro. Se saludan, pero por que son Hermanos o tal vez por compromiso, pero no por que haya amistad. Que bueno fuera que entre los jóvenes de la iglesia hubiera tal amistad como la que hemos visto en los pasajes anteriores pues sería mejor que la amistad con el mundo que tan reprobada es por Dios.

Creo que aquí es donde se deberían de mostrar los amigos y que no solo digamos mi Hermano fulano de tal, sino, mi Hermano y Amigo fulanito. Nos llevamos bien, hay compañerismo por que somos Hermanos, pero ¿Tenemos amigos con la Iglesia? El Apóstol Pablo tenía amigos y con seguridad que eran Hermanos, pues no creo que haya preferido ir con amigos que no eran sus Hermanos que con sus propios Hermanos, pero según Lucas, le llama amigos y no Hermanos, tal vez Lucas los consideraba que aparte de ser Hermanos fueran sus amigos. Hechos 27:3. Con seguridad que el apóstol pablo tenía gran cantidad de amigos que a su vez eran sus Hermanos pues le preocupaban sus Hermanos en gran manera.

El último punto, que no por ser el último es el menos importante; y es la amistad que tenemos con Cristo y la que …l nos brinda.

De los tres puntos que hemos visto, están en posibilidades de terminarse por que estos se dan en este mundo y son entre un hombre y otro y Dios dice que “Engañoso es el corazón mas que todas las cosas” Jeremías 17:9. entonces estas amistades pueden caer o pueden ser fingidas, pero hay una amistad que no termina y que ofrece mas cosas, y esta es la amistad de Cristo, … nos escucha y sabe nuestras aflicciones, nuestros dolores, nuestros sufrimientos físicos, mentales, sentimentales y espirituales y en ninguna parte de la tierra podrás encontrar tal amistad como la que Cristo brinda.

Cristo le da también su importancia a la amistad y dice que no puede haber mas amistad que la que se da cuando das tu vida por un amigo de allí que dice:” Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos si hacéis lo que yo os mando”. Juan 15:13-14 . No hay hombre en la tierra que te pueda mostrar tal amistad pues aun que un hombre muriera por ti o diera su vida por ti, eso no te va a acercar a Dios, eso no te va a reconciliar con Dios y además, Cristo dio su vida no por uno ni por dos ni por los Judíos sino por todo el mundo incluyéndote a ti. Y … está el pendiente y cuidado de ti por que en eso consiste su amistad. Dice un Himno: “Ya venga la prueba o me tiente Satán, no amengua mi fe ni mi amor, pues Cristo comprende mis luchas, mi afán y su sangre obrará en mi favor”. Y esta amistad nos la brinda siempre y cuando hagamos la voluntad de Dios. “Por que los ojos del Señor están sobre los justos y sus oídos atentos a sus oraciones; pero el rostro del Señor está contra aquellos que hacen el mal.” 2 Pedro 3:12.

No deberíamos buscar esta amistad? Cuanto tiempo nos dedicamos a la oración y a platicar con Dios acerca de lo bueno y lo malo que nos pasa, del trabajo, de la escuela, de las amistades etc, en verdad estamos aprovechando esa amistad?. Esta amistad que tenemos depende sólo de nosotros si la retenemos o la ignoramos.

Todos nosotros como Cristianos ya hemos logrado esa amistad, pero quienes la retenemos y quienes la ignoramos? Y tal amistad que hay entre nosotros y Cristo, es la que debería de haber entre nosotros como Hermanos. ” Y este es su mandamiento: Que creamos en el nombre de su Hijo Jesucristo, y nos amemos unos a otros como nos lo ha mandado” 1 Juan 3:23 .

Como seres humanos, por naturaleza siempre buscamos una amistad, alguien en quien confiar, hasta la persona mas dura necesita de alguien en quien confiar. Así como tenemos esa necesidad natural, deberíamos aprovecharla para tomar la amistad que Cristo nos ofrece.

Hermanos, ¿tenemos amigos con la iglesia? ¿Tenemos amigos en el trabajo, ¿en la escuela?

Verdaderamente ¿es Cristo nuestro amigo?

Dios les bendiga…

Originally posted 2011-10-02 06:59:10. Republished by Blog Post Promoter

¿Cómo sé que estoy realmente enamorado de alguien y que es la voluntad de Dios?.


Asumiendo que Ud. es creyente por el hecho de haber recibido a Cristo como su Salvador personal voy a proseguir adelante.

Bajo esta premisa, Ud. podría saber si está enamorado haciéndose las siguientes preguntas:

primero: ¿He orado fervientemente al Señor por una enamorada, aún antes de conocer a la chica que ahora me gusta? En el caso del creyente, el enamoramiento comienza no cuando se encuentra con una chica que es muy atractiva físicamente y su corazón late más aprisa cuando se encuentra con ella, sino cuando en la comunión íntima con el Señor en su palabra y la oración ruega a Dios por que Dios traiga a su vida la persona con quien Ud. va a compartir el resto de sus días como esposa. Ningún joven creyente debería entrar al enamoramiento sin antes haber cultivado una íntima comunión con el Señor. Me imagino que Ud. conoce a una chica que le gusta mucho. Si Ud. no ha estado en comunión con el Señor con anterioridad, y siente una atracción hacia esa chica, seguramente no es Dios quien esté poniendo esa atracción en Ud. sino sus hormonas, su instinto por tener una compañera. La base del enamoramiento no es el atractivo físico entre la pareja de enamorados, tampoco es el amor entre enamorados. La base del enamoramiento debe ser la voluntad de Dios, quien pone en el corazón de los dos el deseo de unir sus vidas en matrimonio.

Ya que hemos hablado de matrimonio, permítame una advertencia: Si no piensa casarse con aquella chica, no pierda su tiempo y su santidad enamorándose de esa chica. El enamoramiento no es un pasatiempo. El enamoramiento no es un día sí y el siguiente no. El enamoramiento guiado por el Señor es la antesala del matrimonio.

Segundo: ¿Es esa chica creyente? La Biblia es clara en manifestar que la voluntad de Dios es que un creyente se enamore y se case exclusivamente con otro creyente del sexo opuesto.

2 Corintios 6:14 dice: “No os unáis en yugo desigual con los incrédulos; porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas?

Un enamoramiento entre un creyente y un incrédulo es contrario a la voluntad de Dios. Si la chica que a Ud. le gusta no es creyente y Ud. siente una atracción hacia ella, no es Dios quien ha puesto esa atracción en Ud. Esa atracción es fruto de su propio deseo, de su propia pasión. Si Ud. persiste en esa unión desigual, Ud. lo lamentará grandemente tarde o temprano, probablemente más temprano que tarde. Cuando alguien está en este caso, la pasión es tan fuerte que anula a la razón. El joven o la joven creyente razona más o menos de la siguiente manera. Bueno, yo soy creyente, él o ella no es. Qué buena oportunidad para guiarle en los caminos del Señor por medio de enamorarme de él o de ella. parece lógico, pero el problema está en que este razonamiento contradice la palabra de Dios cuando dice que los creyentes no deben unirse en yugo desigual con los incrédulos. Un buen fin, que es llevar a un incrédulo a los pies del Señor, no debe llevarse a cabo con un mal medio, como esto de unirse en yugo desigual con un incrédulo. El fin no justifica el medio.

Tercero: Asumamos que Ud. ha orado al Señor por una enamorada y la chica que le gusta es creyente. Entonces debería hacerse la siguiente pregunta: ¿Están mis padres, los padres de ella y los líderes de la iglesia de acuerdo con esta relación? Quizá Ud. dirá: ¿Qué tienen que ver mis padres en algo que es asunto mío? ¿Qué tienen que ver los líderes de la iglesia en mis cosas personales? Estas preguntas tienen respuesta en la palabra de Dios.

Colosenses 3:20 dice: “Hijos, obedeced a vuestros padres en todo, porque esto agrada al Señor.”

Los hijos creyentes deben andar en sumisión a sus padres, aún cuando sean mayores de edad. por tanto, una decisión tan importante como aquella de enamorarse de alguien debe ser en total acuerdo con los padres tanto suyos como de la chica que a Ud. le gusta. No es prudente un enamoramiento a espaldas de los padres o peor todavía, en contra de la voluntad de los padres.

Hebreos 13:17 dice: “Obedeced a vuestros pastores, y sujetaos a ellos; porque ellos velan por vuestras almas, como quienes han de dar cuenta; para que lo hagan con alegría, y no quejándose, porque esto no es provechoso.”

Los pastores o líderes de la iglesia local donde Ud. se congrega han sido puestos por Dios como autoridades sobre la congregación. Su responsabilidad es sujetarse a ellos. Ud. por tanto está en la obligación de buscar el asesoramiento de ellos para saber si debe o no entablar una relación de enamoramiento con alguien. No desprecie a los pastores de su iglesia haciendo casas que ellos no han sido al menos informados.

Cuarto: Asumamos que tanto sus padres como los líderes de la iglesia están de acuerdo con su probable relación de enamoramiento. La pregunta que debe hacerse sería: ¿Está la chica que me gusta, dispuesta a tener una relación de enamoramiento conmigo? Ud. puede haber estado orando por una enamorada, esta chica puede ser creyente, Ud. puede haber obtenido el apoyo de sus padres y de los líderes de la iglesia local, pero eso no significa que ya es enamorado de ella, porque falta que ella dé su palabra de aceptación. para eso, yo le recomendaría que Ud. de una manera muy madura y respetuosa hable con ella para indicarle que Ud. ha estado orando por ella para que sea su enamorada y que le gustaría saber si ella está de acuerdo con eso. No cometa el error de exigir una respuesta ese mismo instante o al día siguiente o la semana siguiente, etc. Recuerde que Ud. está tratando de hacer las cosas en la voluntad de Dios y si es de Dios, Ud. no tiene por qué apresurar las cosas. pida a la chica que comience a orar por este asunto, y cuando ella esté segura que Dios ha respondido a su oración sobre este asunto, que le haga conocer. La chica entonces tendrá que seguir los mismos pasos que Ud. ha dado, es decir, debe esmerarse por tener una comunión íntima con el Señor, debe orar al Señor sobre este asunto, debe buscar la guía de la palabra de Dios, debe consultar a sus padres y a sus pastores y si todo concuerda debería hablar con Ud. para comenzar la relación de enamoramiento. Recién allí, se podría decir en honor a la verdad que Ud. sabe a ciencia cierta que está enamorado y que eso es la voluntad de Dios.

Lo que hemos sugerido no concuerda con la costumbre de enamoramiento que prevalece en el mundo. La razón es muy sencilla. El enamoramiento al estilo del mundo se fundamenta en lo físico y deja a un lado lo espiritual. Según el mundo, si a Ud. le gusta una chica, simplemente va, le habla y de frente le dice que ella le gusta y que le encantaría ser enamorado de ella. Si Ud. cae bien a la chica, ella también dirá que Ud. le gusta y eso es todo. Ya son enamorados. pero note que todo gira alrededor de lo físico, de lo que perciben los ojos, de lo material. Dios no tiene nada que ver en este plan. No es extraño que enamoramientos que comienzan así terminan mal y cuando llegan al matrimonio, la posibilidad de éxito es mínima. No juegue a la ruleta rusa. Usted conoce al Señor, deje que el Señor guíe el proceso de enamoramiento. Dios sabe lo que es mejor para Ud. y cuando permitimos que Dios maneje nuestros asuntos tenemos garantizado el éxito tanto en el enamoramiento como en el matrimonio.