¿Si Dios es Amor como puede mandar a alguien al infierno?


Esta pregunta se la han hecho muchos através de la historia incluyendo grupos cristianos que para defender a Dios niegan que el infierno exista y tambien algunas personas no cristianas para atacar el cristianismo como una religión con un Dios horriblemente malo. Para ellos es imposible que Dios siendo un Dios de amor, “mande” a alguien al infierno a sufrir eternamente.

El problema es que como humanos siempre queremos visualizar a un Dios que es todo amor y que jamás haría cosa semejante. El caso es que Dios es Amor pero tambien es fuego consumidor. Dios, además de amor, es un Dios de justicia, de orden y de leyes. El simplememte da al hombre la paga por su pecado. La ley de de Dios establecida:

Romanos 6:23

Porque la paga del pecado es muerte…

Dios ha establecido leyes y el violar estas leyes conlleva consecuencias. Desde el huerto del Eden vemos como Dios estableció las leyes para el hombre, pero el hombre desobedecio atrayendo para si la muerte.

Dios ha establecido “la paga del pecado es muerte, mas la dadiva de Dios es Vida Eterna” y eso es lo que ocurre. El hombre vive en pecado y por peca y por esta razón recibe la paga de su pecado. Esta muerte no es solamente fisica sino espiritual. No importa cuanto el hombre pelee y se queje en contra de Dios, este está recibiendo solamente la paga de su pecado, por haber sido desobediente a Dios.

Romanos 3

9 ¿Qué pues? ¿Somos mejores que ellos? En ninguna manera: porque ya hemos acusado á Judíos y á Gentiles, que todos están debajo de pecado. 10 Como está escrito: No hay justo, ni aun uno; 11 No hay quien entienda, No hay quien busque á Dios; 12 Todos se apartaron, á una fueron hechos inútiles; No hay quien haga lo bueno, no hay ni aun uno:

De acuerdo a la Biblia, todos hemos rechazado a Dios y merecemos el infierno eterno. Ninguno merecia el cielo pero Dios nos amó y dio a su hijo para que fuesemos salvos por el. El hecho de que alguien rechaze a Cristo y la verdad acerca de Dios, no hace a Dios responsable de que tal persona vaya al infierno.

En el libro de Apocalipsis 20:11 dice:

Y vi un gran trono blanco y al que estaba sentado enel, de delante del cual huyeron la tierra y el cielo, y ningún lugar se halló para ellos. Y vi los muertos, grandes y pequenos, de pie ante Dios; y los libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida, Y FUERON JUZGADOS LOS MUERTOS POR LAS COSAS QUE ESTABAN ESCRITAS EN LOS LIBROS, SEGÚN SUS OBRAS….y el que no se halló escrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego.

Si se da cuenta, la razón por la que los hombres son echados al lago de fuego es porque sus obras fueron malas; porque eran pecadores.

Otros objetan el hecho de que Dios pueda permitir que alguien sufra eternamente en el infierno por solo vivir en pecado y desobediencia a Dios unos pocos años en la vida, pero la lógica de este pensamiento no toma en cuenta la enseñanza bíblica de que alguien pueda vivir la misma cantidad o menos tiempo creyendo en Dios y en obediencia a su Palabra y que reciba de igual manera Vida Eterna. Eso es solo la justicia y la Gracia de Dios en acción.

Lo que puede hacer la palabra de Dios.


Sn. Juan 6.63

Introducción:

El verbo hecho carne (Sn Jn. 1.14), es la Palabra viviente y todo lo que hay en el Universo, es producto de esa Palabra Jn. 1.3; de tal manera que sin ella, no habría nada de lo que ahora es. Cabe destacar lo que la Palabra viviente (Jesucristo) hace:

I – La Palabra de Dios, CREA. Gn. 1.3,6,9,11,14,20,24,26

Da orígen o comienzo a lo que antes no era. La gran obra de creación sólo fue posible por la Palabra de Dios. Y el hombre, siendo hecho a la imágen y semejanza de Dios, también sabe crear por medio de la palabra. Nada hay que el hombre haya hecho que no sea por medio de la palabra. Lo que se llama idea, proyecto o enunciado antes de hacer algo esto es “palabra”, pensada, expresada o no, oral o escrita, pero al fín palabra. Sal. 51.10.

II – La Palabra de Dios, SUSTENTA. He. 1.3; Col. 1.17; Sn Jn. 15.16; Ezq. 3.13; Sal. 119.116

Lo que se conoce como leyes físicas o naturales no es más que la palabra que sustenta todas las cosas del Universo que guarda el equilibrio, la unidad, el movimiento, la consistencia, etc. Para la vida humana esta Palabra alimenta, conforta, da nuevas fuerzas, Is. 40.31. Cuando Jesús alimentó a las multitudes, lo hizo por medio de su palabra: “Dadles de comer vosotros” Sn Mr. 6.37; el pan material es posterior a la orden divina. Sn Mt. 4.4.

III – La Palabra de Dios, GOBIERNA O RIGE. Gn. 2.16:17; Ex. 20.1:17; Dt. 6.4:9; Sn Mt. 5.14:48, cps. 6 y 7; Sn Jn. 15.12; Ro. 12.

Todos los pueblos de la tierra tienen normas que regulan su conducta entre sí o relativas a su religión, cualquiera que ésta sea. Este hecho, comprueba que para el creyente en Jesucristo, la Palabra de Dios sea la norma suprema de conducta. Para eso ha sido dada la PALABRA para ser obedecida que equivale a decir, ser guardada. Si la Palabra no gobierna el corazón para que haya buenas acciones, no hay fruto agradable a los ojos de Dios.

IV – La Palabra de Dios TRANSFORMA U OPERA CAMBIO. Sn Jn. 11.43:44; Sn Mt. 21.19; Sn Lc. 5.4:9; Hch. 8.26:40.

Una situación, estado o hecho determinado suele operar un cambio mediante la Palabra, ora de Dios o también del hombre. En el caso del hombre, sí tiene límites; pero en ambos casos, la Palabra es quien funge como causa del cambio o de la transformación. Los casos citados, son ejemplos reales de lo que hace la Palabra en esta obra maravillosa.