El precio que Dios pago por Ud. Es increiblemente alto fue su propio hijo.


El hecho que Dios le ama tanto que pagó la deuda por su pecado.
El precio que Dios pagó por Ud. es increíblemente alto fue Su propio Hijo Jesucristo. “Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios, siendo a la verdad muerto en la carne, pero vivificado en espíritu” (1 Pedro 3:18).
Ud. debe entender que Cristo murió como el sustituto suyo, que tomó el lugar que a Ud. le corresponde cuando murió en la cruz.

El hecho que Cristo no sólo murió por sus pecados sino que también se levantó de entre los muertos para su justificación.

Fue la muerte de Cristo lo que expió el pecado suyo, pero fue la resurrección de Cristo lo que probó que Dios aceptó la muerte de Cristo como pago completo por el pecado suyo. Jesús fue “entregado por nuestras transgresiones, y resucitado para nuestra santificación” (Romanos 4.25). Ud. debe entender que las piedras angulares del Evangelio son la muerte, sepultura y resurrección de Cristo (1 Corintios 15:3-4).
La respuesta al Evangelio que da como resultado la salvación, debe tomar en cuenta estos hechos. Pero un mero asentamiento mental de los hechos no es suficiente. El evangelio es algo más. Si Ud. cree los hechos sin tener un cambio de actitud hacia Dios, su mente se pondrá en conflicto directo con su voluntad; y la voluntad siempre subyuga a la mente.

El evangelio es algo más que solamente hechos- es mucho más