MI MADRE NO PERMITE QUE ME CONGREGUE

Tengo deseo de asistir a una iglesia evangélica, para tener comunión con otros jóvenes que también conocen a Cristo, pero mi mamá que todavía no es creyente, no me lo permite. ¿Debo desobedecer a mi mamá e ir a una iglesia evangélica en contra de la voluntad de ella?

Sí, es importante congregarse en una iglesia evangélica. Hebreos 10:25 dice: “no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuánto veis que aquel día se acerca”

Todo creyente debe procurar cumplir con este mandato y buscar una iglesia local sana en doctrina y práctica para congregarse. Es muy fácil adoptar no la costumbre sino la mala costumbre de no congregarse en una iglesia local. Esta es una parte de la verdad.

La otra parte de la verdad está en textos como Colosenses 3:20 que dice: “Hijos, obedeced a vuestros padres en todo, porque esto agrada al Señor”

El mismo Señor que dice que no debemos dejar de congregarnos, dice que los hijos deben obedecer a sus padres en todo. Esto debe ser un dilema para Ud. Si va a una iglesia evangélica en contra de la voluntad de su madre, estará desobedeciendo a Dios, porque la voluntad de Dios es que Ud. se someta a la voluntad de su madre. Si deja de ir a una iglesia evangélica, estará desobedeciendo a Dios, porque la voluntad de Dios es que Ud. se congregue.

Aquí es donde entra otro principio. No se puede desobedecer a Dios en algo para obedecer a Dios en algo diferente. por ejemplo, Ud. no puede robar para tener dinero para ofrendar. Visto así, lo aconsejable en su caso, es que Ud. obedezca a su madre y no vaya a una iglesia evangélica por ahora.

Hable con Dios y dígale que no es que Ud. no quiere congregarse, sino que su madre no lo permite y Ud. no quiere desobedecer a su madre para dar un buen testimonio a ella, confiando que algún día, su madre también confíe en el Señor y cuando eso pase, pueda congregarse en una iglesia evangélica sin tener que desobedecer a su madre.

por ningún motivo engañe a su madre diciendo que va a algún lugar cuando en realidad piensa ir a una iglesia evangélica. Engañar es pecado, se llama mentira y esto no agrada a Dios.