Somos pecadores Decidimos pecar


También somos pecadores por decisión propia. Algunos pecan más que otros, pero todos decimos pecar cada día.

Piense en alguien acerca de quien Dios ha dicho que es justo y recto, alguien que realmente esta apartado del pecado. Quien vendrá a la mente será Job probablemente. Job 1:1 dice, “hubo en tierra de Uz un varón llamado Job, y era este hombre perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado de todo mal.” Sin embargo, Job era un pecador. Job decidió pecar.

Job era perfecto pero cuestionó la sabiduría de Dios (Job 3:1-3,11). Job fue un modelo de paciencia, pero algún momento fue impaciente con Dios y fue reprendido por Dios a causa de ello (capítulos 38:41). El mismo lo admitió cuando dijo, “He pecado” (Job 7:20)

Somos pecadores por nacimiento y también por experiencia, “Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros” (1 Juan 1:8)

Originally posted 2012-05-29 05:54:43. Republished by Blog Post Promoter

Somos pecadores No podemos estar a la altura


¿Quién es un pecador?
Alguien que no ha ganado. En cada carrera, existe un solo ganador y todos los demás son perdedores.

Ud. no se hace perdedor por la ropa que usa o por el tiempo que le tomó terminar una carrera. Existe una sola razón por la cual Ud. es un pecador. Es simplemente porque Ud. no ganó.
Dios tiene una norma de justicia que Ud. y yo no podemos estar a la altura. Todo lo que se necesita para no estar a la altura es quedar corto a lo que Dios demanda y todos y cada uno hemos fallado en cumplir Sus normas. Por eso es imposible que lleguemos al cielo tal cual como somos.
Dios demanda que todos los que vamos a vivir con Él por la eternidad seamos perfectos. Después de todo, Él es perfecto; y Él vive en un cielo que es perfecto. Él tiene el derecho de exigir perfección a todos los que van a vivir allí. Él es quien hace las reglas.
Si Ud. y yo no estamos a la altura de Su norma de justicia, sin importar cuán cerca hayamos llegado, todos quedamos cortos.
¿Quiero ir al cielo cuando muera? Por supuesto que sí, y Ud. también. Pero a no ser que algo haga para cambiar nuestra naturaleza pecaminosa, seguimos quedando cortos simplemente debido a lo que somos. Somos pecadores.

Dios tiene una manera de transformar perdedores en ganadores

Pero Dios tiene una manera de transformar perdedores en ganadores.
Él ha diseñado un plan para permitir que pecadores como Ud. y yo estemos a la altura. Ese plan se llama salvación y eso es lo que hace posible que podamos ir al cielo de Dios cuando muramos.

Somos pecadores Una fuerza poderosa nos arrastra al pecado.


¿Se ha preguntado Ud. alguna vez por qué hace lo que hace? ¿Por qué no puede alejarse de las cosas que Ud. sabe que están mal? Es porque dentro de cada uno de nosotros existe una fuerza- un principio- que nos domina.
Pablo habla de esta fuerza como “otra ley”, una ley que se rebela contra la ley de su mente (Romanos 7:23). Dice que esta fuerza le lleva cautivo a la ley del pecado.

Ud. y yo tenemos el mismo problema. Nuestras acciones, nuestros pensamientos, nuestras motivaciones y nuestras actitudes no son lo que nos gustarían que sean, porque el principio de pecado está en nosotros.

Lea lo que Dios dice sobre esta fuerza que actúa dentro de Ud. “Y vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal” (Génesis 6:5). Recuerde las palabras que dijo Dios a Jeremías, “engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿Quién lo conocerá? (Jeremías 17:9)

Así es mi corazón y así es también su corazón. Somos pecadores en razón del principio de pecado que está en nosotros.

Somos pecadores Dios lo declara.


Lo admitimos o no, Dios dice que somos pecadores. La Biblia lo declara, “por cuantos todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios” (Romanos 3:23)

“Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino” (Isaías 53:6)

“Jehová miro desde los cielos sobre los hijos de los hombres, para ver si había algún entendido, que buscara a Dios. Todos se desviaron, a una se han corrompido; no hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno” (Salmo 14:2,3)

Puede ser Ud. piense que no es tan malo como su vecino. Inclusive puede ser Ud. piense que no es pecador. Pero Dios declara que Ud. es pecador. “Mas la Escritura lo encerró todo bajo pecado” (Gálatas 3:23)

Somos pecadores Nacimos en esa condicion.


Yo amo de corazón a mí padre y a mi madre. Los dos fueron padres ejemplares en todo sentido. Pero los dos, mi padre y mi madre son pecadores; y por cuanto ellos son pecadores, yo soy pecador.

Job preguntó: “¿Quién hará limpio a lo inmundo?” Y luego él mismo respondió a su pregunta: “¡Nadie!” (Job 14:4). Es imposible que dos padres pecadores traigan al mundo hijos sin pecado. La razón por la cual Ud. no era precisamente un “angelito” cuando era niño es porque Ud. era un pecador, y lo sigue siendo.

Después de su gran pecado con Betsabé, David dijo a Dios lo siguiente: “He aquí en maldad he sido formado, y en pecado me concibió mi madre” (Salmo 51:5). Como Ud. verá, antes aún de cometer cualquier pecado, ya habíamos nacido en pecado. Ud. y yo somos pecadores porque nacimos así, no sólo porque cometemos pecado.

Somos pecadores Dios nos define como tales


El pecado ha estado presente a lo largo de la historia de la humanidad y la Biblia usa muchas palabras para describirlo.

En Hebreo, el lenguaje del Antiguo Testamento, el pecado es llamado “maldad” (2 Samuel 22:24- cualquier acción que no sea recta o correcta); “rebelión” (Miqueas 1:5- una rebelión contra Dios); “yerro” (Levítico 5:15- hacer algo contrario a lo que se debía); “injusticia” (Levítico 19:15- cualquier acción en contra de la voluntad de Dios); pecado” (Deuteronomio 19:15- una clara violación de un mandato) y “delito”
(Esdras 9:6- algo malo, desagradable o desastroso)

En Griego, el lenguaje del Nuevo Testamento, el pecado es llamado “desobediencia” (Romanos 5:19- fallar en oír, lo cual resulta en desobediencia); “maldad” (Mateo 7:23- cualquier acto contrario a la ley); “trasgresión” (1 Timoteo 2:14- una violación de la ley); “ofensa” (Mateo 6:14, 15- una desviación de lo que es recto); y “pecado” (Juan 1:29- no dar en el blanco, la norma de Dios).
Menciono estas definiciones y variaciones de significado por una razón. Es innegable que Ud. y yo caemos dentro de alguna de las definiciones. Somos pecadores por definición.