Que Dice La Biblia – Ser Agradecidos

Que Dice La Biblia – Ser Agradecidos

1Tesalonisenses 5:18 Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús.
Colosenses 3:17 Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él.
Salmos 92:1-2 1 Bueno es alabarte, oh Jehová, Y cantar salmos a tu nombre, oh Altísimo; 2 Anunciar por la mañana tu misericordia, Y tu fidelidad cada noche,

 

Que Dice La Biblia – El Adulterio

Que Dice La Biblia – El Adulterio

1Corintios 6:13-18 13 Las viandas para el vientre, y el vientre para las viandas; pero tanto al uno como a las otras destruirá Dios. Pero el cuerpo no es para la fornicación, sino para el Señor, y el Señor para el cuerpo. 14 Y Dios, que levantó al Señor, también a nosotros nos levantará con su poder. 15 ¿No sabéis que vuestros cuerpos son miembros de Cristo? ¿Quitaré, pues, los miembros de Cristo y los haré miembros de una ramera? De ningún modo. 16 ¿O no sabéis que el que se une con una ramera, es un cuerpo con ella? Porque dice: Los dos serán una sola carne. 17 Pero el que se une al Señor, un espíritu es con él. 18 Huid de la fornicación. Cualquier otro pecado que el hombre cometa, está fuera del cuerpo; mas el que fornica, contra su propio cuerpo peca.
1Tesalonisenses 4:3-7 3 pues la voluntad de Dios es vuestra santificación; que os apartéis de fornicación; 4 que cada uno de vosotros sepa tener su propia esposa en santidad y honor; 5 no en pasión de concupiscencia, como los gentiles que no conocen a Dios; 6 que ninguno agravie ni engañe en nada a su hermano; porque el Señor es vengador de todo esto, como ya os hemos dicho y testificado. 7 Pues no nos ha llamado Dios a inmundicia, sino a santificación.
Exodo 20:14 No cometerás adulterio.
Mateo 5:28 Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón.
Romanos 13:13-14 13 Andemos como de día, honestamente; no en glotonerías y borracheras, no en lujurias y lascivias, no en contiendas y envidia, 14 sino vestíos del Señor Jesucristo, y no proveáis para los deseos de la carne.

El Verdadero Cristianismo

El Verdadero Cristianismo

Si eres cristiano/a es porque has aceptado que Cristo murió por tí, por lo tanto ya no vives tú, sino vive Cristo en tí y no puedes vivir bajo tus propios deseos humanos, debes morir a ellos por medio de la lectura y obediencia de la palabra de Dios, La Oración y la búsqueda constante de su perfecta voluntad, dirigiéndote por la senda que aún sigue siendo angosta que es Cristo Jesús . Si te dejas llevar por tus deseos y pasiones sin importar lo que Dios piense de tí, no eres cristiano/a, nunca has conocido a Dios y estás en peligro, porque un alma sin Dios ya está condenada. Aún Estás a tiempo de volverte a Dios (Eclesiastés 9:4),

No menosprecies su llamado,  Acepta a Jesucristo Hoy

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Deportes que deshonran la palabra del señor


¿Cree Usted que deportes como el boxeo, lucha libre, artes marciales y fútbol donde los aficionados deshonran la palabra del Señor, son cosas legítimas para los creyentes? También sobre actividades como el toreo y la riña de gallos.

Los deportes en general son actividades neutras, es decir que no son ni buenas ni malas en sí mismas. Es el uso de esas actividades que puede ser bueno o malo.

Es como un cuchillo. En sí mismo, el cuchillo es un elemento neutro, no es ni bueno ni malo. Si una persona usa el cuchillo para pelar una naranja, está usando el cuchillo para algo bueno.

Pero si una persona usa el cuchillo para asesinar a otra persona, está usando el cuchillo para algo malo. Igual es con los deportes, incluyendo boxeo, lucha libre, artes marciales, fútbol, etc.

El hecho que en algunos deportes haya contacto físico directo entre los competidores no necesariamente hace malo a un deporte. Recuerde que todo deporte tiene sus reglas claras y precisas. Los contendores tienen que someterse a esas reglas y si no se someten son descalificados.

La Biblia habla de un deporte donde existe mucho contacto físico, se llama la lucha. Note lo que dice 2 Timoteo 2:5 “Y también el que lucha como atleta, no es coronado si no lucha legítimamente.”

Allí lo tiene. Sin embargo cualquier deporte puede usarse para algo malo, cuando impulsa a un creyente a alejarse de Dios. Por ejemplo, el fútbol puede ser malo para un creyente quien en lugar de estar el domingo a la mañana en el templo prefiere ir al estadio a ver un partido. Lo malo no es el fútbol sino el uso del fútbol por parte de ese creyente. El mismo razonamiento se puede aplicar para cualquier otro deporte.

En cuanto a actividades como toreo o riña de gallos, mucho depende del gusto personal de la gente. Si a alguien le divierte mirar un espectáculo así, sus razones tendrá. El hecho que las sociedades protectoras de animales, hasta donde yo entiendo, condenen este tipo de espectáculos, no es lo mismo decir que la Biblia los condena.

La Biblia no los condena, tampoco los ordena. Simplemente no habla de ellos. Siempre será difícil, por no decir imposible, juzgar los gustos de los demás. Debemos evitar sancionar como buenas o malas, actividades que no están claramente legisladas en la Biblia.

Lo que puede hacer la palabra de Dios.


Sn. Juan 6.63

Introducción:

El verbo hecho carne (Sn Jn. 1.14), es la Palabra viviente y todo lo que hay en el Universo, es producto de esa Palabra Jn. 1.3; de tal manera que sin ella, no habría nada de lo que ahora es. Cabe destacar lo que la Palabra viviente (Jesucristo) hace:

I – La Palabra de Dios, CREA. Gn. 1.3,6,9,11,14,20,24,26

Da orígen o comienzo a lo que antes no era. La gran obra de creación sólo fue posible por la Palabra de Dios. Y el hombre, siendo hecho a la imágen y semejanza de Dios, también sabe crear por medio de la palabra. Nada hay que el hombre haya hecho que no sea por medio de la palabra. Lo que se llama idea, proyecto o enunciado antes de hacer algo esto es “palabra”, pensada, expresada o no, oral o escrita, pero al fín palabra. Sal. 51.10.

II – La Palabra de Dios, SUSTENTA. He. 1.3; Col. 1.17; Sn Jn. 15.16; Ezq. 3.13; Sal. 119.116

Lo que se conoce como leyes físicas o naturales no es más que la palabra que sustenta todas las cosas del Universo que guarda el equilibrio, la unidad, el movimiento, la consistencia, etc. Para la vida humana esta Palabra alimenta, conforta, da nuevas fuerzas, Is. 40.31. Cuando Jesús alimentó a las multitudes, lo hizo por medio de su palabra: “Dadles de comer vosotros” Sn Mr. 6.37; el pan material es posterior a la orden divina. Sn Mt. 4.4.

III – La Palabra de Dios, GOBIERNA O RIGE. Gn. 2.16:17; Ex. 20.1:17; Dt. 6.4:9; Sn Mt. 5.14:48, cps. 6 y 7; Sn Jn. 15.12; Ro. 12.

Todos los pueblos de la tierra tienen normas que regulan su conducta entre sí o relativas a su religión, cualquiera que ésta sea. Este hecho, comprueba que para el creyente en Jesucristo, la Palabra de Dios sea la norma suprema de conducta. Para eso ha sido dada la PALABRA para ser obedecida que equivale a decir, ser guardada. Si la Palabra no gobierna el corazón para que haya buenas acciones, no hay fruto agradable a los ojos de Dios.

IV – La Palabra de Dios TRANSFORMA U OPERA CAMBIO. Sn Jn. 11.43:44; Sn Mt. 21.19; Sn Lc. 5.4:9; Hch. 8.26:40.

Una situación, estado o hecho determinado suele operar un cambio mediante la Palabra, ora de Dios o también del hombre. En el caso del hombre, sí tiene límites; pero en ambos casos, la Palabra es quien funge como causa del cambio o de la transformación. Los casos citados, son ejemplos reales de lo que hace la Palabra en esta obra maravillosa.