La relación con los padres


“Oíd, hijos, enseñanzas de un padre”
Proverbios 4:1

Un hijo, hasta que no se tiene uno, no se sabe cuanto siente un padre o una madre, en términos humanos es imposible entender porque nuestros padres nos vigilan tanto, aun después que hemos crecido. Me atrevo a agregar que hasta que no se tiene un hijo no sabemos ser buenos hijos. Estas líneas están dedicadas a los jóvenes, con el interés de que ellos intenten entender a sus padres.

Son muchas las cosas en las cuales los jóvenes no están de acuerdo con sus padres. Quiero invitar a los jóvenes a ser pacientes con ellos, es necesario entender que aun no estén de acuerdo con los métodos empleados por mamá o papá, estos buscan siempre lo mejor para ellos. Es cierto muchas veces la forma en que toman ciertas medidas no son las más idóneas, sin embargo los jóvenes deben comprender que la mentalidad de mamá y papá es diferente a la de ellos, pues forman parte no sólo de una generación diferente, sino de tiempos también muy distintos.

Dios nos invita a honrar y respetar a mamá y a papá, no dice que se le honre si estamos o no de acuerdo con ellos, o si han sido buenos o malos padres, sólo dice que les honremos aun se crea ellos no lo merecen. Sigamos el consejo de Dios y cuando ustedes jóvenes tengan sus hijos, entenderán porque mamá y papá actúan como lo hacen. Por cierto los jóvenes deben estar preparados para que sus hijos tampoco les entiendan a ellos. Pues esto es una cadena.

Ser pacientes con nuestros progenitores, tratar de entenderles y obsedérseles es una particularidad de los jóvenes que han decidido invertir sus vidas en este estilo de vida llamado cristianismo.

Originally posted 2011-10-02 07:48:31. Republished by Blog Post Promoter

La relación con los padres II


“Mucho se alegrará el padre del justo”

Proverbios 23:24

Don José era ya un anciano de ochenta años, tenia 5 hijos, no eran acomodados, pero tampoco se podían quejar, pues tenían todo cuanto necesitaban, no poseían carros de lujos, pero eran propietarios de buenos vehículos. Don José se pasaba temporadas en casas de sus hijos, su esposa había fallecido unos años atrás, situación de la cual apenas de había podido recuperar.

En una oportunidad un amigo de Luís, uno de los hijos de Don José, le planteó a este la idea de internar a Don José en un acilo para ancianos. Luis no se turbó y dijo: ¿Sabes cuantas cosas a soportando mi papá por nosotros, te has preguntado porque todos mis hermanos y yo vivimos más o menos confortables, sabes quien nos enseño la honestidad, la honradez, el ganar cada cosa que tenemos, sabes quien se quedaba sin comer para que nosotros no muriéramos de hambre, se desvestía para vestirnos? Te diré su nombre, es Don José, ni mis hermanos ni yo creemos él se merece estar lejos de su familia que le ama, valora, estima y respeta como padre, como hombre, como amigo, como consejero y ante todo como hombre de Dios.

Que bueno es aprender a valorar lo que tenemos y no esperar perderlo para luego llorar lo que ya no es recuperable. Nuestros padres son un tesoro que Dios nos ha dado, son instrumentos en sus manos. Posiblemente alguno que lee estas notas pensará que su padre no fue un modelo a seguir. Es algo penoso, sin embargo para quien viva esa situación , tiene la oportunidad de aprender de los errores de su progenitor a fin de dar sus hijos aquello que anheló de su padre y no recibió.

Luchemos para fortalecer la relación con nuestros padres, no esperémos un día al año para darles amor, cariño. Talvez sus padres no son los mejores que hay, pero son sus padres y merecen respeto, nunca cambiarán si actuamos como ellos, la mejor forma de enseñar a una persona a cambiar es con nuestro hechos, Jesús es el mejor ejemplo, con sus acciones en sólo tres años cambió el curso de la historia.

Hoy es un día para empezar.