ESPADAS, ARADOS, HOCES, LANZAS

En Isaías 2:4 dice que se transformarán las espadas en rejas de arado, y las lanzas en hoces. En cambio, Joel 3:10 dice que se forjarán espadas de los azadones y lanzas de las hoces. ¿Por qué la contradicción?

No existe contradicción alguna. La Biblia no contiene ninguna contradicción porque es la palabra de Dios.

Permítame hacer un breve análisis del contenido de estos textos para desvanecer la supuesta contradicción. Comencemos con Isaías 2:4, pero para tomar en cuenta el contexto, leamos desde el versículo 2. Dice así: “Acontecerá en lo postrero de los tiempos, que será confirmado el monte de la casa de Jehová como cabeza de los montes, y será exaltado sobre los collados, y correrán a él todas las naciones. Y vendrán muchos pueblos, y dirán: Venid, y subamos al monte de Jehová, a la casa del Dios de Jacob; y nos enseñará sus caminos, y caminaremos por sus sendas. Porque de Sión saldrá la ley, y de Jerusalén la palabra de Jehová. Y juzgará entre las naciones, y reprenderá a muchos pueblos; y volverán sus espadas en rejas de arado, y sus lanzas en hoces; no alzará espada nación contra nación, ni se adiestrarán más para la guerra.”

Este pasaje bíblico describe en parte las características de lo que se llama el reino milenial. Note como comienza el pasaje: Acontecerá en lo postrero de los tiempos. Lo postrero de los tiempos, se refiere al reino milenial, cuando Jesucristo estará reinando como Amo y Señor no solo sobre Israel sino sobre toda la tierra.

Una de las características del reino milenial es que será un reino de paz. La guerra entre las naciones será cosa del pasado. El texto dice que no alzará espada nación contra nación ni se adiestrarán más para la guerra. Si no habrá guerra entre las naciones, nadie necesitará de armas. Por eso el texto dice que la gente que viva en el milenio, transformarán sus espadas en rejas de arado y sus lanzas en hoces.

Ahora leamos lo que nos dice Joel 3:10, pero para tomar en cuenta el contexto, leamos los versículos 9 a 12. Dice así: “Proclamad esto entre las naciones, proclamad guerra, despertad a los valientes, acérquense, vengan todos los hombres de guerra. Forjad espadas de vuestros azadones, lanzas de vuestras hoces; diga el débil: Fuerte soy. Juntaos y venid, naciones todas de alrededor, y congregaos; haz venir allí, oh Jehová, a tus fuertes. Despiértense las naciones, y suban al valle de Josafat; porque allí me sentaré para juzgar a todas las naciones de alrededor.”

El evento relatado en este pasaje corresponde a lo que se llama la batalla de Armagedón. Note lo que dice Joel 3:2: “reuniré a todas las naciones y las haré descender al valle de Josafat, y allí entraré en juicio con ellas a causa de mi pueblo, y de Israel mi heredad, a quien ellas esparcieron entre las naciones, y repartieron mi tierra;”

La batalla de Armagedón tendrá lugar en el valle de Josafat. Josafat significa Jehová juzga. Jehová juzgará a todas las naciones por el trato que estas naciones han dado a su pueblo escogido Israel. El juicio será por demás cruento. Habrá tanta sangre derramada que el enorme valle se convertirá en una laguna de sangre. Por eso es que se necesita de todo tipo de armamento para producir tal destrucción.

Esto explica que se tenga que forjar espadas del metal de los azadones y lanzas del metal de las hoces. Aún el débil se sentirá fortalecido para llevar a cabo el juicio de Jehová sobre las naciones.

De modo que. La cita en Isaías habla de transformar espadas en rejas de arado y lanzas en hoces, pero esto acontecerá durante el milenio. En cambio la cita en Joel habla de transformar azadones en espadas y hoces en lanzas, pero esto acontecerá en la batalla de Armagedón.

Dos cosas diferentes en dos tiempos diferentes. Por eso dijimos que no existe contradicción alguna en estos dos pasajes bíblicos.