El Principio de Jetro


Uno de los desafíos más importantes del liderato de la iglesia es equipar y animar a los cristianos para que puedan participar en la obra del ministerio. Digo desafío debido a que el pensamiento que ocupa tradicionalmente la mente de muchos es que el líder de la congregación es el llamado a mantener control y a hacer la mayoría de las decisiones importantes. Así operan muchas iglesias locales. Warren Bennis dijo una vez: “muchas organizaciones son pobremente dirigidas y sobre manejadas”. Hay otras iglesias que son dirigidas por unos pocos obreros que están sobre trabajados, líderes exhaustos, mientras el resto de la congregación se mantiene inactiva. En ambos casos la responsabilidad recae en el liderato. La mente gerencial hace las cosas correctas, en cambio el líder hace correctas las cosas.

Los lideres de una iglesia local debe aprender cuál es la diferencia entre lo que es liderato y/o que es una mentalidad gerencial. También deben aprender que su primera responsabilidad es enseñar, aconsejar y equipar a los santos para el ministerio. Los ancianos o líderes deben comenzar a enfocarse en lo que es su verdadero llamado: el pastoreo. Alejarse de la tentación que es “administrar”. Satanás sabe que entre más él pueda influenciar falsamente al liderato a que se enfoque en la administración de la iglesia, menos miembros estarán siendo equipados para el ministerio y el servicio en el reino de Dios.

¿CÓMO VE USTED SU PAPEL DE LÍDER?

Hace un tiempo atrás, me presentaron a un líder de una congregación local al cual recién le habían nombrado anciano. En nuestra conversación, me mencionó que un miembro de su congregación vino a saludarle y le dijo: “Debe ser un honor ser anciano porque ahora está por encima de los diáconos y los demás ministros”. Yo esperaba que el anciano me dijera la manera en que él le explicó al miembro de la congregación que su forma de ver las cosas era un poco equivocada y que no era conforme al patrón bíblico de lo que es ser un líder de la iglesia. Pero en cambio, me dijo que le contestó: “Sí, es un honor tener a todo el mundo trabajando bajo mi control y teniendo ahora la responsabilidad de tomar todas las decisiones importantes en la iglesia”.

Sé que ese anciano es un hombre amoroso, que sirvió fielmente como misionero durante varios años y que, sin lugar a dudas, servirá a la congregación con sinceridad de corazón. Sin embargo, Su visión de que los ancianos están al tope y que tienen el control para tomar todas las decisiones de la iglesia no está respaldada por las Escrituras. Ni por ejemplo ni por inferencia. De alguna manera, la visión secular de liderato se ha infiltrado en el reino de Dios. Permitiendo que el liderato luzca como un gobierno episcopal o tipo pirámide. Entre más lejos se llega en el liderato, más gente se tiene bajo control. En esencia, es el rol del líder hacer más y sobre todo tomar las decisiones de la iglesia. Jesús, sin embargo, enseñó lo contrario: “…el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor, y el que de vosotros quiera ser el primero, será siervo de todos” (Marcos 10:43-44).

Moisés también tenía la misma sinceridad de corazón cuando se sentaba delante de todas las personas del pueblo como juez de Israel. Su suegro Jetro observó detenidamente lo equivocado de lo que Moisés hacía y lo cuestionó: “¿Qué es lo que haces tú con el pueblo? ¿Por que te sientas tú sólo, y todo el pueblo está delante de ti desde la mañana hasta la tarde?” Y Moisés le respondió a su suegro: “Porque el pueblo viene a mí a consultar a Dios. Cuando tienen asuntos, vienen a mí; y yo juzgo entre el uno y el otro, y declaró las ordenanzas de Dios y sus leyes” (Éxodo 18:13-16).

Al igual que en el caso del anciano que mencionamos, la sinceridad de corazón de Moisés no cambió el hecho de que lo que él estaba haciendo era un error. Note la respuesta de Jetro: “No está bien lo que haces.. Desfallecerás del todo, tú, y también este pueblo que está contigo; porque el trabajo es demasiado pesado para ti; no podrás hacerlo tú sólo. Oye ahora mi voz; yo te aconsejaré, y Dios estará contigo. Y somete tú los asuntos a Dios. Y enseña a ellos las ordenanzas y las leyes, y muéstrales el camino por donde deben andar, y lo que han de hacer. Además escoge tú de entre todo el pueblo varones de virtud, temerosos de Dios, varones de verdad, que aborrezcan la avaricia; y ponlos sobre el pueblo por jefes de millares, de centenas, de cincuenta y de diez. Ellos juzgarán al pueblo en todo tiempo; y todo asunto grave lo traerán a ti, y ellos juzgarán todo asunto pequeño. Así aliviarás la carga sobre ti y la llevarán ellos contigo” (Éxodo 18:17-22). Es interesante que aunque Jetro no era israelita tuvo la capacidad de enseñarle a Moisés Sabemos que Jetro fue pastor de ovejas y sacerdote. Posiblemente fue bueno resolviendo problemas y un gran organizador ya que dio a Moisés consejos muy atinados y prácticos acerca de cómo podría cumplir con su papel de líder sin llegar a cansarse o quemarse. Creo que Jetro también ofrece un excelente ejemplo en tiempos cuando “la ayuda de afuera” se necesita en la iglesia para que el liderato de la iglesia local continúe siendo efectivo.

RECONOCIENDO EL PROBLEMA

¿Cuál es el problema? Moisés estaba sobrecargándose por la creencia de que la voluntad de Dios era que toda decisión concerniente al pueblo de Dios tenía que ser tomada por él y sólo él. ¿Cuán a menudo vemos a líderes de la iglesia quemados, exhaustos o frustrados por la carga del trabajo en la iglesia? Personalmente he hablado con ex-ancianos, los cuales me han manifestado que tuvieron que echarse a un lado de sus posiciones producto de la extremada presión en sus vidas personales así como en sus vidas familiares. He llegado a creer que esa frustración es auto infringida por líderes que no han llegado a comprender la enseñanza bíblica acerca de lo que es liderato, y por lo tanto, ni saben ni se dedican a animar y a delegar el trabajo administrativo a los miembros. ¡Hacer eso en realidad eliminaría de ellos esos aspectos administrativos tan trabajosos y que en realidad nunca han sido partes de sus responsabilidades! En lugar de enfocarse en los asuntos administrativos podrían enfocarse en las necesidades espirituales de los individuos y de las familias.

Es interesante también el hecho de que el pueblo de Israel también estaba siendo “atropellado” ya que tenían que esperar parados desde la mañana hasta la noche para ser atendidos (vs.14). Hoy día, los líderes de la iglesia continúan estropeándose, quemándose al tratar de involucrarse directamente en todas las decisiones y a la vez estropean y anulan a los miembros frustrándolos al punto que la mayoría están inactivos. Gary McIntosh dice: “El riesgo más desafiante que los líderes de la iglesia tienen que tomar a menudo es invertir su tiempo en los miembros. Muchos ancianos y otros líderes no permiten el desenvolvimiento de los miembros en los diferentes ministerios por temor a los errores que podrían cometer si se les diera la oportunidad de servir.

Creo que Jetro también nos da una excelente lección a los líderes de la iglesia de hoy día, de cómo permitir y animar a los miembros a participar en los diferentes ministerios. He encontrado cinco (5) principios importantes de liderato en los consejos de Jetro a Moisés:

1- Equipando a los miembros- (Éxodo 18:20a) Jetro comienza aconsejando a Moisés sobre la necesidad de enseñarles la ley y los decretos. No era suficiente con que Moisés supiera todas las leyes y los decretos y que él hiciera todas las decisiones. Moisés fue exhortado a tomarse el tiempo que fuera necesario para equipar a otros miembros con el conocimiento y comprensión requeridos para tomar decisiones con sabiduría. Esto me recuerda un refrán popular que dice: “Dale un pescado a un hambriento y comerá un día; enséñale a pescar y comerá toda la vida.” Este debe ser el enfoque primario del liderato para equipar y “perfeccionar a los santos para la obra del ministerio”.

Equiparlos, sin embargo, no es una tarea fácil; es un proceso. Tal vez, por eso, muchos líderes en las iglesias no enfocan sus esfuerzos en enseñar a los demás. Lynn Anderson en su libro: “Ellos Huelen Como Ovejas” dice: “El estilo de Jesús de equipar a sus discípulos no es tan difícil de entender, pero puede ser difícil de implementar. No es complejo, pero sí costoso.” El equipar a los santos hace un llamado a que consistentemente se invierta tiempo en las vidas de otras personas. Se necesita mucha paciencia para cuando ellos parezcan que van gateando en lugar de avanzar. También llama a la vulnerabilidad, a la franqueza y al esfuerzo intencional. La recompensa… será inmensurable: brinda la satisfacción espiritual a ambos, al maestro y al discípulo. Esto expandirá la capacidad del ministerio en la iglesia.

2- Mentoría (consejería)- (Éxodo 18:20b) Moisés no sólo tenía que enseñar a su pueblo los decretos y las leyes. Jetro le sugirió a Moisés que tenía que ser un mentor para ellos en el proceso. El argumento de Jetro fue: “Enséñales la forma en que deben vivir y los trabajos que tienen que realizar” Era algo más que sólo un estímulo a Moisés de ser un buen ejemplo. Le dijo a Moisés que tenía que mostrarle a la gente cómo vivir y cómo participar efectivamente en el proceso de toma de decisiones.

Este fue el mismo tipo de proceso de mentoría que el apóstol Pablo sugirió a Timoteo: “Lo que has oído de mí ante muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros” (2 Timoteo 2:2). En otras palabras, Timoteo debía enseñar y aconsejar a otros miembros de la iglesia para que ellos a su vez se convirtieren en maestro y mentores de otros. La mentoría es la llave para desarrollar un liderato consistente y continuo en la casa de Dios.

3- Selección– (Éxodo 18:21ª) Moisés tenía que seleccionar a hombres capaces. Hombres que temieran a Dios. Hombres fidedignos que odiaran las ganancias deshonestas. Este proceso de selección es también muy importante. Jetro dijo que estos hombres tenían que ser capaces, lo que sugiere que debió existir un proceso que asegurara que ellos estaban equipados primeramente para hacer el trabajo. Por eso, el proceso de equipar a los santos y la mentoría que esto conlleva viene primero en el consejo que Jetro le da a Moisés. Lynn Anderson dice: “Hay muchas congregaciones que lo que necesitan es más pastoreo y menos administradores.” En muchos casos, se tiene hombres capaces que están inactivos sin envolverse en los distintos ministerios que bien podrían aliviar mucho del peso de la carga que el líderato se han auto impuesto. Si seguimos el principio de Jetro enseñado a Moisés de seguro nos supliremos de hombres capaces para ministrar en el reino de Dios.

4- Autorizando– (Éxodo 18:21b) Muchas iglesias hoy día hacen un buen trabajo al seleccionar hombres para el servicio en el reino de Dios. Pero, ¿cuán a menudo vemos personas que han sido seleccionadas para el ministerio, pero que no han recibido la autoridad para llevar a cabo el trabajo que le han encargado? Permítanme ilustrar este punto con un ejercicio que hacemos en los seminarios sobre liderato. En ocasiones le pido a un hermano de un lado del salón que por favor le lleve un libro particular a otro hermano que esté en el punto más distante del salón. Tan pronto comienza a caminar hacia el otro extremo le detengo y le pido que lleve el libro de una forma determinada. Nuevamente cuando a dado varios pasos le vuelvo a detener y le indico que tiene que hacerlo en determinada forma de caminar. Tan pronto resume su encomienda le sugiero que muestre cierto aspecto en su cara. (Según yo le estoy dando las diferentes instrucciones se pueden escuchar risas entre los hermanos presentes mientras yo le sigo dándole instrucciones sobre cómo realizar la encomienda que le di.) En fin, le detengo una y otra vez, sugiriendo diferentes cosas hasta que ya casi está a punto de entregar el libro a la persona indicada. En ese momento, me acerco al hermano mostrando gran impaciencia y frustración porque no hizo las cosas como yo quería, y le pido el libro y se lo entrego yo mismo al otro hermano.

La lección viene cuando le pregunto al hermano: “¿Cómo te hice sentir?” Normalmente me describen sentimientos de insuficiencia o ineptitud. Algunos hermanos han dicho que se sienten como tontos. Este es un sentimiento horrible. Muchos líderes de hoy día son culpables de que muchos miembros de la iglesia se sientan inútiles en la iglesia. ¿Cuán dispuesto creen ustedes que estará el hombre de la ilustración cuando se le pida que haga otra tarea? Cuando los líderes de la iglesia seleccionamos a personas para realizar una tarea o un ministerio necesitamos apoyarle, darle confianza, darle el espacio suficiente para que realice el trabajo encargado. Max Depree, en su libro: “Liderazgo Sin Opresión” dice: “Delegar es una de las maneras en que un líder conecta su voz y su toque a los demás.” Es una manera preciosa de permitir a las personas que participan de ella a crecer hasta alcanzar su potencial.

5- Responsabilidad- (Éxodo 18:22ª) Cuando Jetro le dice a Moisés: “Ellos juzgarán al pueblo en todo tiempo…” él estaba hablando del nivel de responsabilidad que debe guiar a aquellos que ocupan una posición de liderato. Es mi creencia que una de las grandes tragedias del liderato de la iglesia hoy día es que hay muy poca o ninguna responsabilidad en aquellos que sirven como ancianos, diáconos y líderes en general de los distintos ministerios.

En su libro “El Líder Autorizado”, Calmin Miller declara: “En orden de construir un verdadero espíritu de equipo (en la iglesia) usted debe delegar autoridad así como responsabilidad”. Los líderes verdaderos hacen responsables a los hermanos por las tareas que se le delegan. Cuando la tarea termina, cualquier falta que ocurra será responsabilidad de aquellos que tenían la tarea a cargo. Es sabio recordar que la habilidad de sus seguidores para aceptar el dolor del fracaso o la gloria de su éxito se relaciona directamente al modelo de líder que usted provee. Si usted asume su responsabilidad de una manera seria, aquellos a quienes usted delega alguna tarea imitarán su mayordomía.

La responsabilidad no es una opción si la iglesia quiere verdaderamente ser eficaz. Max Depree declara: “Una de las primeras cosas requeridas en un movimiento es un liderato lleno de espíritu, un liderato que esté disponible y que enriquezca, y sobre todo que mantenga la organización responsablemente”. Donde no hay responsabilidad por los resultados, allí siempre va ha existir una mentalidad orientada a las posiciones. Esta mentalidad de liderato orientada hacia las posiciones dice: Un anciano o diácono hace las cosas de una forma determinada por la posición que ocupa y no por la efectividad. Debemos recordar, sin embargo, que los ancianos en las Escrituras son conocidos como ancianos por sus años de experiencia y sabiduría y por el trabajo que ha realizado en la iglesia. Bíblicamente hablando el anciano era, es y será un término descriptivo y no un título de posición. De la misma manera, aquellos que sirven como diáconos son en realidad servidores. Es quiénes son y qué hacen, no un título dado a ellos. Donde no existe la responsabilidad encontraremos ancianos que no pastorean y diáconos que no están dados al servicio.

6- Vigilancia- (Éxodo 18:22b) El consejo final de Jetro fue que cuando la situación requiriera que Moisés se envolviera en el proceso de la toma de decisiones, entonces él (Moisés) decidiría: “Todo asunto grave lo traerán a ti, y ellos juzgarán todo asunto pequeño”. Por la misma naturaleza del servicio de los ancianos, ellos tienen la experiencia y la sabiduría necesaria para hacer las decisiones cuando sea necesario por lo complicado y/o difícil de la situación. Conozco de mi propia experiencia en el ministerio local que los ancianos tienen más información o conocimiento con respecto a ciertas situaciones particulares que lo que yo pueda tener. Por eso, la comunicación entre el liderato y los ministros, así como la comunicación entre el liderato y toda la membresía es importante.

EL RESULTADO

Jetro le dice a Moisés que si él sigue sus consejos tendrá resultados positivos: “Así aliviarás la carga de sobre ti y la llevarán ellos contigo. Sí esto hicieres, y Dios te lo mandare, tú podrás sostenerte, y también todo el pueblo ira en paz a su lugar” (Éxodo 18:22b–23) ¿Cuál fue la reacción de Moisés al consejo de Jetro? “Moisés escuchó a su suegro e hizo todo lo que Él dijo” Nosotros (el líderato de la iglesia del Señor) debemos escuchar el consejo de Jetro a Moisés. Como John Maxwell declara: “Un líder es grande, no por su poder sino por su habilidad para confiar, delegar y autorizar a otros. El éxito sin sucesores en un fracaso. La responsabilidad del obrero es realizar el trabajo, la responsabilidad del líder es desarrollar a otros para que hagan el trabajo. Finalmente, el propio Jetro da la mejor razón de todas para llevar a cabo todos estos principios de fortalecimiento cuando dijo: “…y si Dios te lo mandare”