Aceptando errores


“¿Quién podrá entender sus propios errores?”

Salmos 19:12

El primer paso para cambiar una mala practica, una mala actitud, etc. es aceptar que debemos cambiar. Para poder enmendar un error es imprescindible reconocer que hemos cometido ese error.

¿Es de tontos ceder, reconocer cuando nos hemos equivocado?, no , es de sabios, errar es de humanos. Somos humanos, seres que estamos buscando la perfección por la gracia de Dios. Y mientras esta llega lamentablemente estaremos cometiendo errores, pero siempre y cuando reconozcamos nuestros fallos y tratemos de mejorar, nuestra vida marchará mejor.

Reconocer que hemos fallado, que hemos pecado, nos engrandece ante los ojos de Dios y ante la mirada de quienes nos rodean. Que bien se siente un hijo cuando oye de su padre, “hijo perdóname, me equivoqué”. ¿cuántos matrimonios estarían hoy unidos si uno de los dos hubiese reconocido sus errores?. Si se hubiese dicho “mi amor perdóname, he fallado, ayúdame”. ¿Cuántas empresas estarían hoy activas, si el socio que falló, dice? “tomé una mala decisión, lo lamento de verdad”.

El Apóstol Pablo, persiguió a los creyentes en el primer siglo, sin embargo tiempos más tarde dijo: Lo hice por ignorancia. Que grande fue Pablo, con razón es imposible citar el Nuevo Testamente sin referirse a él. Pablo reconoció su error, pero no se quedó ahí, sino que le dijo a nuestro Señor Jesucristo ¿Qué quieres que haga, Señor?

Reconocer nuestros errores es una muestra que dependemos de Dios.

Hoy es un buen día para meditar en nuestras vidas y preguntar, Señor, ¿qué debo hacer?