El Anticristo, ¿quién será, de dónde saldrá y qué cualidades tendrá?

El Anticristo, ¿quién será, de dónde saldrá y qué cualidades tendrá?. ¿Cuál será su relación con la Bestia y el número 666?.

El Anticristo será un perverso ser de carne y hueso, pero con poderes satánicos que se manifestará en la tierra una vez que la iglesia de Cristo haya sido arrebatada por el Señor y aquí en la tierra se de inicio a ese período de siete años que se llama Tribulación. La Biblia habla mucho de este siniestro personaje. para ser breve, permítame únicamente citar lo que de él se declara en la Biblia y que ha sido recopilado por el Dr. Dwight pentecost.

Uno, aparecerá en la escena al fin de la historia de Israel.

Dos, no aparecerá en escena sino cuando el día del Señor haya comenzado.

Tres, su manifestación está siendo detenida en la actualidad por el Espíritu Santo morando en los creyentes.

Cuatro, antes que él aparezca, en el mundo se entregará a la apostasía.

Cinco, Será un gentil.

Seis, surgirá del imperio romano resucitado.

Siete, será la cabeza de la forma final del dominio gentil mundial, por cuanto será como un leopardo, un oso y un león. Como tal será un líder político.

Ocho, su influencia será mundial por cuanto reinará sobre todas las naciones.

Nueve, eliminará a tres gobernantes en su afán por el dominio mundial.

Diez, su surgimiento será con un ofrecimiento de paz y prosperidad mundial.

Once, personalmente se caracterizará por su inteligencia, carisma y persuasión.

Doce, gobernará sobre la federación de naciones con autoridad absoluta.

Trece, su principal interés estará en la fuerza y el poder.

Catorce, como cabeza del imperio confederado, hará un pacto de paz por siete años con Israel.

Quince, introducirá culto idolátrico en el cual se establecerá a sí mismo como dios.

Dieciséis, será blasfemo, por cuanto exigirá que le adoren como dios.

Diecisiete, será vigorizado por Satanás y recibirá su autoridad de él.

Dieciocho, será la cabeza del sistema inicuo de Satanás y su derecho al poder y a la deidad lo probará mediante señales maravillosas que hará.

Diecinueve, se convertirá en el gran adversario de Israel.

Veinte, su autoridad será cuestionada, pero vencerá.

Veintiuno, Establecerá su cuartel general en Jerusalén.

Veintidós, cuando surge al poder recibirá apoyo del sistema religioso apóstata o la gran ramera.

Veintitrés, después de utilizar a este sistema religioso apóstata o la gran ramera, lo destruirá.

Veinticuatro, se convertirá en un adversario a muerte de Jesucristo.

Veinticinco, aunque permanecerá en el poder por siete años, su actividad satánica se hará manifiesta en la segunda mitad de este periodo.

Veintiséis, su gobierno terminará mediante la intervención directa de Dios.

Veintisiete, terminará siendo arrojado al lago de fuego.

Todos estos detalles sobre el Anticristo tienen su respectivo apoyo escritural. En cuanto a su relación con la Bestia, debo decirle, que Anticristo y Bestia son dos nombres distintos para el mismo personaje. Al Anticristo se le llama la Bestia, en el capítulo 13 del libro de Apocalipsis. En cuanto a su relación con Satanás, hemos señalado ya que sus poderes, su astucia, su autoridad, su carisma serán derivados directamente de Satanás. A decir verdad, el Anticristo no es más que un títere en las hábiles manos de Satanás.

Sobre el número 666, lo que sabemos a ciencia cierta es que de alguna manera, desconocida para nosotros, este número jugará un papel importante para identificar al Anticristo en el porvenir. No es prudente por tanto que intentemos relacionar este número con algún emperador del viejo imperio romano o con Hitler o con computadoras de algún país poderoso o con sistemas para codificar productos o con líderes de un sistema religioso que se ha caracterizado por su apostasía.

Originally posted 2011-11-07 02:46:08. Republished by Blog Post Promoter

DONDE ESTAN LOS GRANDES HOMBRES DE DIOS

¿Viven en algún lugar, o con Dios, los grandes hombres de Dios del Antiguo y Nuevo Testamento? Digamos Abraham, Isaac, Moisés, David, Enoc, Isaías, los apóstoles, María la madre de Jesús y algunos santos que tiene la religión Católico Romana. ¿No será que estas personas están esperando la segunda venida de Jesucristo para pasar a vivir con Dios?

Permítame señalar antes de nada que cuando hablamos de santos para referirnos a personas, no estamos diciendo que existen personas que nunca pecan, ni que existen personas que han tenido poderes extraordinarios como para realizar todo tipo de milagros, peor aún que santos se refiere a miembros de alguna orden religiosa cualquiera que sea.

Santos somos todos aquellos que por fe hemos recibido a Cristo como nuestro Salvador y de esa manera hemos sido apartados del mundo para Dios. Este es el concepto de un santo. Veamos la evidencia bíblica de lo que acabamos de afirmar.

Efesios 1:4 dice: “según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él”

Los que somos salvos por haber recibido a nuestro Señor Jesucristo como Salvador, habíamos sido previamente escogidos por el Padre en Cristo, antes que naciéramos, en realidad antes de la fundación del mundo, con el propósito de que seamos santos y sin mancha delante de Dios.

Por la sola fe en Cristo como Salvador, un hombre pecador como yo, soy hecho santo por Dios en Cristo Jesús y en esas condiciones estoy sin mancha delante de Dios.

En otras palabras todo aquel que ha recibido a Cristo como Salvador es santo delante de Dios, no importa si ya ha muerto o está vivo. Dicho esto, vayamos al grano con su consulta. Ud. nos pregunta si viven en algún lugar o con Dios los grandes hombres de Dios del Antiguo y Nuevo Testamento, como por ejemplo, Abraham, Isaac, Moisés, Enoc, Isaías, los apóstoles, María la madre de Jesús y los santos en general.

Asumiendo que todas estas personas y millones de otros como ellos, fueron salvos porque confiaron en Cristo como Salvador, sin importar si vivieron en el Antiguo Testamento o en el Nuevo Testamento, debemos declarar que estas personas están en alma y espíritu con Dios en el cielo.

Los cuerpos de estas personas, excepto los de Enoc y Elías, quienes no murieron sino que fueron trasladados al cielo, están sepultados y desintegrados en algún lugar en la tierra y están esperando el momento de la resurrección de los santos cuando esos cuerpos se levantarán de sus tumbas en un estado de glorificación.

Permítame citar dos pasajes bíblicos para corroborar lo que hemos dicho.

El primero se encuentra en Lucas 20:37-38 que dice: “Pero en cuanto a que los muertos han de resucitar, aun Moisés lo enseñó en el pasaje de la zarza, cuando llama al Señor, Dios de Abraham, Dios de Isaac y Dios de Jacob. Porque Dios no es Dios de muertos, sino de vivos, pues para él todos viven”

Estas palabras de Jesús fueron dichas a algunos de los saduceos, los cuales negaban la resurrección de los muertos. Jesús reafirma que los muertos van a resucitar, no importa si han confiado o no en Cristo como Salvador. Los que han confiado en Cristo como Salvador resucitarán a vida eterna. Los que no han confiado en Cristo como Salvador resucitarán a vergüenza y confusión perpetua.

La resurrección de los muertos que confiaron en Cristo como Salvador fue enseñada por Moisés cuando al hablar de Jehová dijo que era el Dios de Abraham, Dios de Isaac y Dios de Jacob. Tanto Abraham, como Isaac y Jacob habían muerto siglos antes que Moisés dijera estas palabras, lo cual demuestra que Abraham, Isaac y Jacob estaban vivos en algún lado que no era la tierra.

Jesús reafirmó esto cuando concluye su razonamiento afirmando que Dios no es Dios de muertos sino de vivos, pues para él todos viven. Un examen más detallado del testimonio bíblico mostrará que el lugar donde estaban viviendo Abraham, Isaac y Jacob era lo que la Biblia llama el seno de Abraham o el paraíso.

Cuando Cristo murió y resucitó, consumando su obra de redención, todos los muertos que en vida pusieron su confianza en Cristo, están ahora en el cielo con Dios.

Una pregunta, para aclarar la idea. ¿Cómo es que Abraham, Isaac y Jacob y otros como ellos confiaron en Cristo como su Salvador cuando Cristo todavía no había venido al mundo en la persona de Jesús?

Lo que pasa es que los santos de antes de la muerte y resurrección de Cristo, miraban con los ojos de la fe, hacia adelante en el tiempo, al momento cuando Cristo iba a ser sacrificado.

Todo lo que ellos hacían en obediencia a lo que Dios les había ordenado fue un acto de fe que apuntaba al instante supremo cuando el Cordero de Dios, Cristo Jesús se iba a ofrecer a sí mismo como sacrificio por el pecado. Los santos de después de la muerte y resurrección de Cristo, miraban con los ojos de la fe, hacia atrás en el tiempo, al momento cuando Cristo fue sacrificado por nuestros pecados.

En todo caso, tanto los santos del Antiguo Testamento como los santos del Nuevo Testamento somos salvos por fe en la perfecta obra de Cristo en la cruz del Calvario.

La segunda cita bíblica que me gustaría traer a colación en relación a este asunto se encuentra en 2ª Corintios 5:6-9 que dice: “Así que vivimos confiados siempre, y sabiendo que entre tanto que estamos en el cuerpo, estamos ausentes del Señor (porque por fe andamos, no por vista); pero confiamos, y más quisiéramos estar ausentes del cuerpo, y presentes al Señor. Por tanto procuramos también, o ausentes o presentes, serle agradables.”

El creyente de la actualidad, es decir su alma y espíritu pueden vivir en uno de dos lugares. En el cuerpo mientras está con vida en este mundo, o en el cielo cuando sale de este mundo. No existe lugar intermedio. No hay limbo ni purgatorio.

Por todo lo dicho los creyentes, desde el más renombrado hasta el más ignorado, no importa si vivió en el Antiguo o el Nuevo Testamento, vive en alma y espíritu en el cielo con Dios y algún día también su cuerpo que por ahora está en alguna tumba en la tierra resucitará.

Originally posted 2011-11-07 02:55:37. Republished by Blog Post Promoter

Donde Está El Libro De Macabeos

Cuando cito la Biblia Reina Valera a una persona católico romana, me pregunta por qué en esta Biblia no existe el libro de Macabeos y otros más. Le ruego que me ilustre con citas bíblicas la respuesta apropiada.

El libro de Macabeos, junto con otros más, son parte de lo que se conoce como los libros apócrifos o deuterocanónicos. Apócrifo significa, secreto, obscuro o desconocido, en alusión a lo secreto u obscuro o desconocido de los orígenes de estos libros. Deuterocanónico significa del segundo canon, para diferenciarlos del primer canon de la Biblia.

La Biblia católico romana incluye los libros apócrifos en sus ediciones y ese es el motivo por el cual esta Biblia contiene más libros que las otras Biblias.

El Antiguo Testamento de una Biblia católico romana es un 20% más grande que una Biblia no católico romana. Los libros apócrifos contienen información histórica de innegable valor que abarca episodios ocurridos durante los 400 años que existen entre el fin del Antiguo Testamento y el comienzo del Nuevo Testamento.

Estos libros apócrifos son los siguientes: Tobías o Tobit, Judit, 1 y 2 de Macabeos, Sabiduría de Salomón, Eclesiástico, Baruc, la carta de Jermías, que llegó a ser el sexto capítulo de Baruc, los 107 versículos adicionales del libro de Ester, la oración de Azarías que llegó a ser Daniel 3:24-90, Susana que llegó a ser Daniel capítulo 13 y Bel y el Dragón, que llegó a ser Daniel capítulo 14.

Fue en el año de 1546 cuando la iglesia católico romana declaró inspirados por Dios a estos libros apócrifos. Recuerde que por inspiración de las Escrituras se quiere decir que los escritores fueron investidos de poder y controlados de una manera tal por el Espíritu Santo en la producción de éstas, que les dieron autoridad divina e infalible.

La pretensión de la iglesia católico romana en el sentido de que estos libros apócrifos son inspirados por Dios, debe ser rechazada por las siguientes razones:

Primero, por el mismo contenido de los libros apócrifos. Por ejemplo, el autor de 2ª Macabeos dice que su libro es un resumen de los escritos de otro autor. 2ª Macabeos 2:23 dice: “Pero nosotros procuraremos resumir en un solo libro lo que Jasón escribió en cinco”

Si el mismo autor de 2ª Macabeos afirma que su libro es una compilación resumida de los cinco libros escritos por un tal Jasón, entonces mal puede su libro ser inspirado por Dios.

El mismo autor de 2ª Macabeos admite que sus escritos distan mucho de ser perfectos. 2ª Macabeos 15:38 dice: “Y yo termino aquí mi narración. Si está bien escrita y ordenada, esto fue lo que me propuse. Si es mediocre y sin valor, solo eso fue lo que pude hacer.”

Un libro inspirado por Dios no puede jamás ser mediocre y sin valor, pero el autor de 2ª Macabeos admite esta posibilidad en sus escritos.

Segundo, porque los libros apócrifos contienen algunas declaraciones totalmente opuestas a lo que declaran los libros verdaderamente inspirados por Dios.

Permítame tomar este ejemplo. Tobit 12:9 dice: “Dar limosna salva de la muerte y purifica de todo pecado. Los que dan limosna gozarán de larga vida”

Allí lo tiene. Según lo que dice el autor del libro de Tobías o Tobit, si uno da limosna se salvará de la muerte y será purificado de todo pecado.

Pero esto es totalmente opuesto a lo que enseña por ejemplo Hebreos 9:22 que dice: “Y casi todo es purificado, según la ley, con sangre, sin derramamiento de sangre no se hace remisión.”

La única manera de lavarse de los pecados o purificarse de todo pecado es por medio de confiar en la sangre derramada de Cristo. Si las limosnas purificaran de todo pecado, entonces Jesucristo derramó su sangre en vano. Pero sabemos que no fue en vano porque la Biblia dice que Jesucristo es el cordero de Dios que quita el pecado del mundo.

Tercero, porque los judíos de Palestina nunca aceptaron a los libros apócrifos como parte de las Sagradas Escrituras.

Cuarto, ni Jesús ni los escritores de los libros del Nuevo Testamento trataron a los libros apócrifos como si fueran libros inspirados por Dios. Los autores de los libros del Nuevo Testamento, citan en sus escritos partes de cada uno de los libros del Antiguo Testamento, pero no citan en absoluto ninguna parte de ninguno de los libros apócrifos.

Quinto, la iglesia primitiva como un todo nunca aceptó que los libros apócrifos fueran inspirados. Todo lo contrario, muchos líderes cristianos hablaron en contra de los libros apócrifos, entre quienes se encuentran personajes como, Jerónimo, Orígenes, Atanasio y Cirilio de Jerusalén.

Sexto, aun la iglesia católico romana no aceptaba dogmáticamente que los libros apócrifos eran inspirados por Dios hasta antes del Concilio de Trento en el siglo 16. Recuerde que el propósito del Concilio de Trento fue para contrarrestar la reforma protestante. Los protestantes habían rechazado la inspiración de los libros apócrifos y Roma reaccionó declarando dogmáticamente que los libros apócrifos fueron inspirados por Dios.

No se puede soslayar el hecho que para Roma fue muy beneficioso declarar que los libros apócrifos son inspirados por Dios para justificar algunas de sus prácticas, como las indulgencias por ejemplo, y de esa manera contrarrestar la creciente oposición del protestantismo.

Espero que estas ideas le ayuden a explicar a sus conocidos por qué las Biblias católico romanas tienen más libros que las demás Biblias.

Originally posted 2011-11-07 03:09:41. Republished by Blog Post Promoter

¿Hacia donde fueron esparcidas las doce tribus de Israel?

¿Hacia donde fueron esparcidas las doce tribus de Israel?. ¿Dónde se encuentran actualmente?.

Tenemos que remitirnos a la historia para contestar esta pregunta. En cierto momento, Israel pidió un rey. Dios concedió ese pedido, a pesar que ello significó un tácito rechazo a su derecho de gobernar, cosa que lo venia haciendo a través de los jueces. Saúl fue nombrado rey y gobernó por cuarenta años. Luego de muchos problemas le sucedió David, quien gobernó también por cuarenta años. David fue sucedido por su hijo Salomón, quien también gobernó por cuarenta años. Al final del reinado de Salomón, el reino de Israel se dividió. Las diez tribus del Norte fueron gobernadas por Jeroboam y las dos tribus del Sur, Judá y Benjamín fueron gobernados por Roboam. A partir de aquí las tribus de Israel fueron gradualmente alejándose mas y más de Dios. Las diez tribus del Norte tuvieron como ultimo rey a Oseas. 2 Reyes 17:6-7 nos relata la manera trágica como termino este reino. Dice así:

“En el año nueve de Oseas, el rey de Asiría tomo Samaria, y llevo a Israel cautivo a Asiria, y los puso en Halah, en Habor junto al rió Gozan, y en las ciudades de los medos. porque los hijos de Israel pecaron contra Jehová su Dios, que los saco de tierra de Egipto, de bajo la mano de Faraón rey de Egipto, y temieron a dioses ajenos”.

Lo mas que se puede ubicar estos lugares es alrededor de Mar Caspio. No existe ninguna evidencia de que alguna de estas diez tribus haya vuelto a su tierra natal. En el lugar donde fueron colocadas se integraron a esos pueblos y solamente Dios sabe donde están en la actualidad.

En cuanto a las dos tribus del Sur, mas conocidas como Judá corrieron la misma suerte, solo que unos años mas tarde. Se reconocen tres deportaciones. primera, en el año 606 AC siendo Joaquín rey de Judá, fue aquí cuando Daniel y sus compañeros fueron deportados a Babilonia. Después en el año 598 AC siendo Joaquín rey de Judá fueron deportados mas de 3000 judíos a Babilonia. por Ultimo el año 586 AC cuando reinaba Sedequías, Jerusalén fue destruida y todos los tesoros del templo fueron llevados a Babilonia. En Babilonia permanecieron setenta años, y fueron tratados con benevolencia, mas como colonos que como cautivos. Durante este periodo, los judíos quedaron curados de los ídolos y desarrollaron un profundo celo por guardar el sábado y empezaron a dar una gran importancia a las tradiciones de los rabinos, entre los cuales se destacaban los fariseos. Babilonia es lo que actualmente se llama Irak. Después de setenta años, regresaron a Jerusalén y en cierto modo prosperaron por un tiempo para luego alejarse otra vez del Dios verdadero. Fue en estas circunstancias cuando vino Cristo pero fue violentamente rechazado y crucificado. Como resultado de este hecho execrable, Judá fue hollada por los romanos, siendo la toma de Jerusalén en el año 70 DC el evento más sobresaliente y sangriento de este episodio. Según el historiador judío Josefo, cuando el emperador romano Tito destruyó Jerusalén, mato a mas de un millón de judíos y el resto fueron dispersados por todo el mundo y han permanecido así hasta el año 1948, cuando las Naciones Unidas reconocieron al estado soberano de Israel, en el territorio donde esta en la actualidad. A partir de este año, los israelitas han retornado poco a poco a su tierra natal en cumplimiento de las profecías bíblicas, pero sin saber a que tribu original pertenecen. ¿A que pueblos exactamente fueron esparcidos?. No se conoce a ciencia cierta. Solamente Dios sabe donde están y un día todavía futuro los va a juntar nuevamente. Note lo que dice Ezequiel 20:3-34

“Vivo yo, dice Jehová el Señor, que con mano fuerte y brazo extendido, y enojo derramado, he de reinar sobre vosotros; y os sacare de entre los pueblos, y os reuniré de las tierras en que estáis esparcidos, con mano fuerte y brazo extendido, y enojo derramado.”

DONDE HABITARA LA IGLESIA DESPUES DEL ARREBATAMIENTO

Según algunos, su morada será en los cielos según Filipenses 3:20. Según otros, la estancia celestial será transitoria. Dicen que si Jesús ha de reinar durante mil años en la tierra, entonces la iglesia tendrá que estar en la tierra junto a él.

Permítame hacer un breve resumen de los eventos que sucederán en la consumación de esta edad. Esto ayudará a visualizar mejor el destino final de la iglesia.

El reloj de Dios comenzará a moverse nuevamente a partir del arrebatamiento o rapto de la iglesia. Recordemos que por la gracia de Dios, su reloj se detuvo faltando siete años para el establecimiento del reino milenial de Cristo, según la profecía que encontramos en el libro de Daniel.

Es en este paréntesis en el tiempo de Dios, donde Dios toma un pueblo para si, formado tanto de judíos como gentiles que cumplen con la única condición de haber recibido a Cristo como Salvador. Este pueblo se llama la Iglesia.

El relato del arrebatamiento aparece en 1ª Tesalonicenses 4:16-17 donde dice: “Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo, y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor.”

Según este testimonio, el arrebatamiento tiene que ver solamente con la iglesia. Tanto los muertos en Cristo como los vivos en Cristo, sean judíos o gentiles, una vez resucitados en el caso de los que han muerto o una vez transformados en el caso de los que estén vivos, seremos arrebatados para recibir a Cristo en las nubes y así estaremos siempre con el Señor. Esto significa que nadie que sea de Cristo se quedará en la tierra.

Luego vendrá sobre la tierra un periodo de siete años conocido como tribulación. De esto nos habla Jeremías 30:7 donde dice: “¡Ah, cuan grande es aquel día! tanto, que no hay otro semejante a él; tiempo de angustia para Jacob; pero de ella será librado.”

Al final de la tribulación Israel estará listo para recibir a su Mesías y Jesucristo vendrá para juzgar a su pueblo y a las naciones gentiles que estarán sobre la tierra. Los justos, tanto judíos como gentiles, entrarán al reino milenial en la tierra y los injustos, tanto judíos como gentiles serán cortados de la tierra.

Note como describe este evento el profeta Ezequiel en lo que tiene que ver con la nación de Israel. Ezequiel 20:37-38 dice: “Os haré pasar bajo la vara, y os haré entrar en los vínculos del pacto; y apartaré de entre vosotros a los rebeldes, y a los que se rebelaron contra mí; de la tierra de sus peregrinaciones los sacaré, más a la tierra de Israel no entrarán; y sabréis que yo soy Jehová.”

Resumiendo diríamos que la iglesia será arrebatada, siete años más tarde vendrá Cristo a juzgar a las naciones y comenzará a reinar en la tierra con los justos por mil años. Ahora viene la pregunta: ¿Dónde estará la iglesia a partir de que fue arrebatada?

Este fue el tema de su consulta. Sabemos que no será en la tierra, porque en el reino milenial los súbditos de Cristo en la tierra serán seres humanos de carne y hueso, pero al iglesia para ese entonces estará formada de personas con cuerpos glorificados, ya sea porque resucitaron o fueron transformados.

Hebreos 12:22-23 nos arroja luz sobre este asunto. Dice así: “Sino que os habéis acercado al monte de Sión, a la ciudad del Dios vivo, Jerusalén la celestial, a la compañía de muchos millares de ángeles, a la congregación de los primogénitos que están inscritos en los cielos, a Dios el juez de todos, a los espíritus de los justos hechos perfectos.”

Este pasaje bíblico está dirigido a los creyentes y dice su autor que sus nombres están inscritos en los cielos. Aun nos da el nombre de ese lugar. Se llama La Jerusalén Celestial. Con este dato veamos ahora Apocalipsis 21:10 donde dice: “Y me llevó en el espíritu a un monte grande y alto, y me mostró la gran ciudad santa de Jerusalén, que descendía del cielo de Dios.”

A continuación el autor de Apocalipsis nos da un descripción precisa y hermosa de la Jerusalén celestial, el lugar donde estarán habitando los redimidos por la sangre de Cristo, con sus cuerpos glorificados.

La Jerusalén celestial también se conoce como la nueva Jerusalén. Esto lo podemos constatar en Apocalipsis 3:12 donde dice: “Al que venciere, yo lo haré columna en el templo de mi Dios, y nunca más saldrá de allí; y escribiré sobre él el nombre de mi Dios, y el nombre de la ciudad de mi Dios, la nueva Jerusalén, la cual desciende del cielo, de mi Dios, y mi nombre nuevo.”

La nueva Jerusalén o la Jerusalén celestial, es el mismo lugar del cual habló el Señor en Juan 14:2-3 donde dice: “En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros. Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis”

Cuando la iglesia entre a la Jerusalén celestial, jamás será removida de ese lugar. Cuando el Señor regrese con su esposa, la iglesia, a reinar, su lugar de morada no va a quedar desocupado por mil años. Mas bien, el lugar de habitación de la iglesia será transferido desde el cielo a una posición cercana a la tierra y así quedará suspendida, como un satélite sobre la tierra.

De este modo vio Juan a la Santa ciudad, la nueva Jerusalén, descendiendo del cielo de Dios. Este lugar de morada permanecerá en el aire, para arrojar su luz, que es el brillo de la refulgencia del Hijo, a la tierra, de manera que según Apocalipsis 21:24, las naciones que hubieren sido salvas andarán a la luz de ella, y los reyes de la tierra traerán su gloria y honra a ella.

Se puede ver que aunque la tierra no estará en su estado eterno, y aunque es necesario que el rey gobierne en la tierra con vara de hierro, y aunque habrá una rebelión contra la autoridad del rey al final del milenio, sin embargo hasta donde concierne a la iglesia, ella estará en su estado eterno, gozando de comunión eterna, y de los frutos de su salvación. Desde esta ciudad celestial, ella reinará con aquel que lleva el título de Rey de reyes y Señor de señores.

Hasta este punto, la tierra no habrá entrado todavía en la eternidad, pero la iglesia y redimidos de todas las edades estarán ya en su estado eterno. Al final del reino milenial de Cristo sobre la tierra, Satanás será desatado por un poco de tiempo y saldrá a engañar a las naciones que están en los cuatro ángulos de la tierra, a fin de reunirlas para la batalla, el número de los cuales es como la arena del mar y subirán sobre la anchura de la tierra y rodearán a Israel y la ciudad de Jerusalén terrenal.

En este instante descenderá fuego del cielo y los consumirá. El diablo entonces será lanzado al lago de fuego y azufre, donde estaba el Anticristo y el falso profeta, y serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos.

Coincidentemente, resucitarán todos los incrédulos de todas las épocas de la humanidad para presentarse ante el juez en el juicio del gran trono blanco. Allí, frente a él, estando ellos de pie, escucharán su sentencia eterna, según Apocalipsis 20:15 donde dice: “Y el que no se halló inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego.”

Después de este evento, Dios destruirá con fuego los cielos y la tierra actuales, según 2ª Pedro 3:10 donde dice: “Pero el día del Señor vendrá como ladrón en la noche; en el cual los cielos pasarán con grande estruendo y los elementos ardiendo serán deshechos, y la tierra y las obras que en ella hay serán quemadas y los elementos ardiendo serán deshechos, y la tierra y las obras que en ella hay serán quemadas.”

Dios procederá entonces a crear nuevos cielos y nueva tierra.

DONDE VAN A VIVIR LOS SALVOS DESPUES DEL JUICIO FINAL

Asumo que cuando Ud. habla del juicio final, se está refiriendo a lo que se llama el Juicio del Gran Trono Blanco, porque ciertamente acontece al final de la historia de la humanidad en la presente tierra tal como la conocemos en la actualidad, antes de que Dios cree los cielos nuevos y la tierra nueva.

Apocalipsis 21:1 dice: “Vi un cielo nuevo y una tierra nueva; porque el primer cielo y la primera tierra pasaron, y el mar ya no existía más.”

Lo que relata este texto cronológicamente ocurre inmediatamente después del Juicio del Gran Trono Blanco. La presente creación será deshecha por fuego, a fin de que sea purificada de todos los efectos del pecado.

Esto es lo que podemos apreciar en 2ª Pedro 3:10 que dice: “Pero el día del Señor vendrá como ladrón en la noche; en el cual los cielos pasarán con grande estruendo, y los elementos ardiendo serán deshechos, y la tierra y las obras que en ella hay serán quemadas.”

A todo esto, los salvos que habiten la tierra en ese momento, cuando llegue el final del reino milenial, serán puestos por Dios a buen recaudo, conforme a la promesa de 1ª Pedro 3:13 que dice: “Pero nosotros esperamos, según sus promesas, cielos nuevos y tierra nueva, en los cuales mora la justicia.”

Tenemos entonces, que los salvos del milenio, se unirán a los salvos del Antiguo Testamento, a los salvos de la iglesia y a los salvos de la tribulación en la morada de Dios o el cielo o la nueva Jerusalén. Pero note lo que sucede después.

Apocalipsis 21:2-3 dice: “Y yo Juan vi la santa ciudad, la nueva Jerusalén, descender del cielo, de Dios, dispuesta como una esposa ataviada para su marido. Y oí una gran voz del cielo que decía: He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres, y él morará con ellos, y ellos serán sus pueblo, y Dios mismo estará con ellos como su Dios.”

Lo que estamos contemplando es una fusión de los cielos nuevos y la tierra nueva con la nueva Jerusalén y el resultado de esa fusión es lo que se llama el estado eterno, que no es otra cosa sino el cielo, la morada de Dios. Todo este razonamiento para llegar a la conclusión que los salvos en la tierra durante el milenio, pasarán a morar en el cielo por la eternidad.

¿De dónde proviene la raza negra?.


La raza negra al igual que absolutamente todas las otras razas que existen en el mundo, tienen su origen en la primera pareja que Dios creó y puso en el huerto de Edén.

Cuando Dios creó a Adán y Eva puso en la composición genética de ambos todas las posibles combinaciones genéticas para que de ellos se deriven todas las razas existentes en el mundo. Es decir que los descendientes de Adán y Eva pudieron perfectamente haber sido, blancos, negros, amarillos, etc.

A medida que transcurría el tiempo, la composición genética de los descendientes de Adán se fue especializando, si cabe el término, al punto que miles de años más tarde, los negros solamente tenían descendientes negros, los blancos solamente descendientes blancos, etc., sin mencionar las mezclas de razas que han dado lugar a la hermosa variedad que hoy existe en el mundo.

Es interesante notar en Génesis 10:6-20 que fueron los descendientes de Cam, uno de los hijos de Noé quienes poblaron la parte norte de Africa y seguramente se extendieron más tarde hacia todo el continente Africano. Es por esto que normalmente se da por sentado que la raza negra se deriva de Adán y Eva, a través de Cam hijo de Noé.

A Dónde Van Los Animales Cuando Mueren?

A Dónde Van Los Animales Cuando Mueren?

¿Tienen los animales cuerpo, alma y espíritu al igual que los hombres? Si es así a dónde van los animales cuando mueren.

Los animales tienen solamente cuerpo y lo que se da por llamar instinto. Por esto es que se les conoce como seres de orden inferior en comparación con el ser humano.

Cuando Dios creó a los animales, simplemente los hizo como seres vivientes. Esto lo encontramos en Génesis 1:21 que dice: “Y creó Dios los grandes monstruos marinos, y todo ser viviente que se mueve, que las aguas produjeron según su género, y toda ave alada según su especie. Y vio Dios que era bueno”

En este acto creativo de Dios, vemos que falta ese elemento tan importante y clave que aparece cuando Dios crea al hombre, nos referimos a la creación a imagen de Dios.

Génesis 1:27 dice: “Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó”

Lo que hace la gran diferencia entre el hombre y los animales, poniendo al hombre en un plano superior a los animales es el hecho que el hombre fue creado a imagen de Dios. Esto no tiene nada que ver con el cuerpo, porque Dios no tiene cuerpo, sino que tiene que ver con la personalidad del hombre, con su alma y con su espíritu.

El hombre fue creado como un ser capaz de experimentar comunión íntima con Dios, como un ser con voluntad, como un ser con intelecto y como un ser con emociones. Esto significa ser creado a imagen de Dios. Nada de esto hubo en la creación de los animales, por eso decimos que los animales son seres vivientes únicamente, seres de orden inferior cuando se los compara con el hombre.

En consecuencia cuando un animal muere, simplemente deja de ser un ser viviente. Parece algo infantil, pero es la realidad. No cabe el pensar en una existencia después de la muerte para seres que no poseen la imagen de su creador.

A DÓNDE VAN LAS ALMAS DE LOS INCRÉDULOS INMEDIATAMENTE DESPUÉS DE SU MUERTE


La palabra de Dios nos ha dejado una historia real que responde justamente su consulta. Es la historia del rico y Lázaro que fue relatada por Jesús y se encuentra en Lucas 16: 19-31 que dice: “Había un hombre rico, que se vestía de púrpura y de lino fino, y hacía cada día banquete con esplendidez. Había también un mendigo llamado Lázaro, que estaba echado a la puerta de aquel, lleno de llagas, y ansiaba saciarse de las migajas que caían de la mesa del rico; y aun los perros venían y le lamían las llagas. Aconteció que murió el mendigo, y fue llevado por los ángeles al seno de Abraham; y murió también el rico, y fue sepultado. Y en el Hades alzó sus ojos, estando en tormentos, y vio de lejos a Abraham, y a Lázaro en su seno. Entonces él, dando voces, dijo: Padre Abraham, ten misericordia de mí, y envía a Lázaro para que moje la punta de su dedo en agua, y refresque mi lengua; porque estoy atormentado en esta llama. Pero Abraham le dijo: Hijo, acuérdate que recibiste tus bienes en tu vida, y Lázaro también males; pero ahora éste es consolado aquí, y tú atormentado. Además de todo esto, una gran sima está puesta entre nosotros y vosotros, de manera que los que quisieren pasar de aquí a vosotros, no pueden, ni de allá pasar acá. Entonces le dijo: Te ruego, pues, padre, que le envíes a la casa de mi padre, porque tengo cinco hermanos, para que les testifique, a fin de que no venga ellos también a este lugar de tormento. Y Abraham le dijo: A Moisés y a los profetas tienen; óiganlos. El entonces dijo: No, padre Abraham; pero si alguno fuere a ellos de entre los muertos, se arrepentirán. Mas Abraham le dijo: Si no oyen a Moisés y a los profetas, tampoco se persuadirán aunque alguno se levantare de los muertos.”

Dejemos a propósito a un lado a Lázaro, porque por ahora nos interesa lo que sucedió con el rico, quien dedicó su vida a acumular riqueza y descuidó totalmente su estado espiritual. En algún momento murió. Sus deudos lo sepultaron. El sepulcro fue el lugar donde se puso su cuerpo.

Pero qué pasó con su alma. El texto leído dice que fue a un lugar que la Biblia llama Hades, que básicamente significa el mundo invisible. Pero en este lugar, el rico no estaba inconsciente, o dormido, sino plenamente consciente, plenamente despierto. Por eso dice el texto leído que se dio cuenta que estaba en tormentos.

En estas condiciones, alzó sus ojos y el tormento se hizo más grande cuando vio a lo lejos a Abraham y a Lázaro en su seno. Ahora el rico sabía lo que se había perdido por no arreglar sus cuentas con Dios mientras estuvo en vida. Al mirar su precaria situación, se puso a gritar a todo pulmón: Padre Abraham, ten misericordia de mí, y envía a Lázaro para que moje la punta de su dedo en agua, y refresque mi lengua; porque estoy atormentado en esta llama.

Note que el Hades, el lugar donde van las almas de los incrédulos inmediatamente después de morir es un lugar de tormento en fuego. Nuevamente se ve que es un lugar donde sus ocupantes están plenamente conscientes no solo de su propia situación sino de la situación que están aquellos que recibieron el perdón de pecados por parte de Dios.

En su respuesta Abraham se limitó a explicar que fue la propia decisión del rico lo que le condujo al lugar donde se encontraba ahora. Claro, el rico vivió para la riqueza y no tuvo tiempo para pensar en que estaba perdido espiritualmente hablando. Además Abraham informó al rico que no hay manera de que alguien pueda salir de ese lugar de tormento llamado Hades.

Y finalmente Abraham explicó al rico que no existe manera de que un muerto pueda comunicarse con el mundo de los vivos. Ojo con los espiritistas. Cuando un espiritista dice que puede hacer oír la voz de alguien que ha muerto, está mintiendo. Se oirán voces, me imagino, pero no serán voces de muertos sino voces de demonios que están listos para engañar a los que practican el espiritismo.

En resumen, cuando un incrédulo muere, su cuerpo va al sepulcro pero su alma va a un lugar de tormento, llamado Hades. Allí permanecerá hasta el Juicio del gran trono blanco, cuando será lanzado al lago de fuego.

RECORDANDO A DONDE PERTENECEMOS


“Mi reino no es de este mundo; si mi reino fuera de este mundo, mis servidores pelearían…” Juan 18:36

En vista de los últimos sucesos acontecidos en Venezuela, es inevitable sentarse a escribir al frente del computador sin hacer algún comentario al respecto. Sin duda alguna estamos pasando por un período difícil, y socialmente se habla de fractura en diversos ámbitos; incluso no faltó quien declarara a los medios que dichas fracturas alcanzan hasta los niveles religiosos.
Las circunstancias que estamos viviendo, demandan de nosotros estar atentos, conscientes de nuestra verdadera identidad. Como cristianos, no podemos pasar por alto que si bien es cierto que estamos en este mundo, y que somos venezolanos de nacimiento, no debemos olvidar el hecho que nuestra verdadera ciudadanía está en los cielos (Filipenses 3:20), que hemos nacido de nuevo al momento de bautizarnos; y ahora somos linaje escogido, Nación Santa, pueblo de Dios, con la única responsabilidad de anunciar las virtudes de Aquél que nos llamó de las tinieblas a la luz (Pedro 2:9- 10). Ahora más que nunca es el momento para mostrarnos como una sociedad cristiana unida, para que esto suceda nuestros vínculos deben fortalecerse aún más, y esto dependerá de cada uno de nosotros, en la medida que respetemos mutuamente los pensamientos, tendencias y razonamientos políticos que podemos llegar a desarrollar; más aun cuando en estos momentos los venezolanos podemos ceder hacia tendenci as polarizadas.

Es una excelente oportunidad para que los cristianos marquemos la pauta, en cuanto tolerancia y aceptación; ya que es precisamente ese reflejo el que ayudará a que otros se detengan a observar que somos diferentes a el común de la población actual. Esta sociedad necesita patrones de conducta dignos de imitar, a nuestro alcance existen diversas herramientas para ayudar a este país que nos sirve de temporal hogar. Esta Venezuela necesita cristianos menos habladores de política y más trabajadores; trabajadores responsables, justos, honestos y eficaces, así como necesita gente piadosa llena de misericordia que ruegue con sus oraciones tanto por los gobernantes; ya que hacerlo es nuestra responsabilidad (1 Timoteo 2:1); así como por el resto de la sociedad.

En especial hago un llamado para que oremos por los reporteros y personal técnico, quienes laboramos en los diversos medios de comunicación; ya que hemos visto amenazada nuestra integridad personal; situación ésta preocupante. El hecho de ver por televisión como un grupo personas extremistas arremete contra las instalaciones donde pocas horas antes me encontraba laborando, y aun mirando la pantalla saber que dentro estas están tus compañeros de trabajos; padres y madres de familia; personas que sólo están allí con la intención de servir a una sociedad. Es alarmante el hecho de que salir a la calle con algo que te identifique como trabajador de algún medio, es una amenaza para tu vida. Esto y muchas cosas más debe ser parte de nuestras actuales rogativas.

Para finalizar estimados hermanos les hago una petición desde el fondo de mi corazón, no caigamos en las trampas del enemigo; no traigamos las rencillas políticas a las filas de nuestras congregaciones. Nuestra revolución de seguir alguna, debe ser vivir para, por y en Cristo, no debemos afanarnos por algunas tendencias, por el contrario, busquemos la mejor forma de mostrarnos como una sociedad cristiana más sólida, recordemos que eso será testimonio para que esta nación, conozca a un Jesucristo que teniéndolo todo, fue obediente, al mandato de su Padre.

Venezuela somos todos, y los cristianos somos los protagonistas anónimos de un país que nos necesita, así que trabajemos duro cada día para hacer de este algo mejor.

“Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios” Mateo 5:9.