Disponibilidad para la obra


“A tiempo y fuera de tiempo”

2Timoteo 4:2

Necesitamos estudiar, trabajar, hacer vida social, divertirnos santamente, y necesitamos hacer una serie de cosas las cuales no hemos de enumerar en estas líneas.

Hay algo en lo que necesitamos pensar y hacer, es la obra del Señor, y al hablar de la obra del Rey, el primer pensamiento que llega a la mente de muchos los fieles seguidores del Maestro de Galilea, es la predicación del Evangelio. Si la dicha de llevar a otros la buenas nuevas, la bendición de ser usados por Dios para que otros encuentren la esperanza de vida. La obra de Dios debe ser expandida, es parte del estilo de vida llamado cristianismo.

Aquel que predica el Evangelio está diciendo a todos que no es egoísta, que es misericordioso, que le interesa el bienestar ajeno, dice además que le interesa la vida eterna de aquellos que no disfrutan de la seguridad espiritual que llena su misma vida.

Hoy es un buen día para estar disponible a fin de trabajar en la viña del Señor. Hoy es un buen día no sólo para empezar a predicar el Evangelio, es un buen tiempo para presentar un mejor testimonio, para escuchar a esa personas que desea conversar con nosotros, para saludar a ese vecino que está puesto a un lado por los suyos.

Hoy es un buen día para estar dispuestos a glorificar Dios diciéndole; Señor heme aquí, úsame como quieras.

Hoy es un buen día para sacar tiempo para dedicarlo a Dios.