Disciplina Y Correccion


“El que tiene en poco la disciplina, menosprecia su alma”

Proverbios 13:32

El honor, el honor es algo vital para la vida, jugar con el honor de alguien es lo mismo que tratar de dañar su reputación. ¿y como se daña la reputación de alguien?.

La Biblia dice que no debemos preocuparnos cuando hablen de nosotros con mentiras. En otras palabras, “no se preocupen cuando hablen chismes de ustedes. ¿Cuantas vidas dañadas a cusa de este mal?, virus del cual no estamos libres los creyentes, parásito que desgraciadamente ha encontrado guarida en las mentes de muchos que dicen servir al Señor.

¿Cómo erradicar este plaga? Quiero insistir en lo que hablamos antes, la reeducación de nuestras vidas y la revaloración de las cosas que hacíamos antes de ser cristianos. Dentro de ese proceso de reeducación hay un elemento clave, se llama respeto. Si, respeto hacia su prójimo, hacia su persona y sobre todo hacia un hijo del Altísimo.

Por chismes muchas buenas relaciones se han caído. Por chismes muchas altas estimas se encuentran en el suelo. ¿Cuánto daño puede hacer nuestra lengua? Puede hacer tanto daño que incluso nuestra integridad puede resultar dañada cuando hablamos sin reflexión. El chisme es tan dañino que nunca daña a una sola persona, por lo general hace mal por lo menos a tres individuos estos son: El que siembra el chisme, el segundo es quien escucha el chisme y por supuesto de quien se trata el chisme.

Algunos creen que el chisme es un secreto que cuando hablamos se queda entre quienes lo cultivan. Se equivoca quien así piensa, pues el chisme como mal, se riega como pólvora y cuando estalla, sólo se salvan quien se ha puesto el ungüento de la prudencia.

Hoy es buen día para aprender a mordernos la lengua cuando vayamos a chismear.