Somos pecadores Nacimos en esa condicion.


Yo amo de corazón a mí padre y a mi madre. Los dos fueron padres ejemplares en todo sentido. Pero los dos, mi padre y mi madre son pecadores; y por cuanto ellos son pecadores, yo soy pecador.

Job preguntó: “¿Quién hará limpio a lo inmundo?” Y luego él mismo respondió a su pregunta: “¡Nadie!” (Job 14:4). Es imposible que dos padres pecadores traigan al mundo hijos sin pecado. La razón por la cual Ud. no era precisamente un “angelito” cuando era niño es porque Ud. era un pecador, y lo sigue siendo.

Después de su gran pecado con Betsabé, David dijo a Dios lo siguiente: “He aquí en maldad he sido formado, y en pecado me concibió mi madre” (Salmo 51:5). Como Ud. verá, antes aún de cometer cualquier pecado, ya habíamos nacido en pecado. Ud. y yo somos pecadores porque nacimos así, no sólo porque cometemos pecado.