Algunos argumentos o enunciados que sirven de fundamento. Parte IV


1) El objetivo principal del Ecumenismo religioso cristiano: “La muerte denominacional”. Oigamos lo que se dijo en edimburgo en 1910 por el Obispo S.C.Neill: “La dificultad definitiva y tremenda está en que las Iglesias no pueden unirse a no ser que se decidan a morir. En una Iglesia verdaderamente unida no habrá ya más Anglicanos ni Luteranos, ni Presbiterianos, ni Metodistas”. En Lausana en 1927, otro orador dijo: “Si he de ir acercándome a Cristo, mi denominación habrá de ir amenguándose a mis ojos.

Yo deseo que ésta mi denominación quede olvidada si de este modo se ha de llegar antes a la unidad de la Iglesia de Cristo”. Otro argumento, desde el punto de vista de la liturgia: “El Culto une pero la doctrina divide”. Dr. Viser’t Hooft. También este otro: “Cuánto más lejos esté de mi denominación, más cerca estaré de Cristo”. La cita bíblica tan manoseada y mal interpretada respecto de este asunto, Jn. 17:20-23. De manera especial el versículo 21, cuando dice: “…que también ellos sean en nosotros una cosa: para que el mundo crea que tú me enviaste”.
2) Los conceptos claves: “Unidad e Iglesia”. Según el Concilio ecuménico o Movimiento ecuménico, unidad en estos rubros:

1. En el mismo Jesucristo.
2. Debe ser patente al mundo.
3. Debe basarse en un acuerdo doctrinal.
4. Debe haber unión en los sacramentos.
5. Reconocimiento de los mismos ministerios y ministros.
6. Que la unidad depende de la renovación de la Iglesia.
7. Que la unidad es para ganar al mundo evangelizándolo.

En cuanto a la Iglesia una voz representativa dijo: “Todos deben ser una sola y misma cosa…y, en consecuencia todas las ideas de reunión en términos federativos son vanas. Se salen del núcleo del problema -que es la convivencia y la vida diaria de los hombres- y lo dejan intacto”. “Semejantes concepciones toman por modelo una clase de unidad cuyos focos no son la Palabra de Dios, ni los sacramentos, ni las sesiones de Iglesia, sino la mesa de conferencias y la sala de reuniones. No se enfrentan con el hecho que toda lectura seria del Nuevo Testamento hace ciertamente ineludible de que hablar de una pluralidad de Iglesias es, ni más ni menos, un absurdo”. Ninguno de los conceptos queda claro. Respecto de la unidad, todo queda en meramente buenos deseos o en un debe ser, no más. Respecto de Iglesia, ni siquiera la concepción neotestamentaria que es la genuina porque se halla en ella los elementos que estableció su fundador, el Señor Jesucristo.

3) Recurso a la oración para eliminar las divisiones. Una de las instancias más antiguas de tendencia ecuménica tuvo su origen “cuando en 1838, Ambrose Phillipps de Lisle fundó la Asociación de la Plegaria Universal por la conversión de Inglaterra; en 1857, cambió el nombre por el de Asociación Promotora de la Unión de los Cristianos. En un principio, recibió la aprobación y bendición del Papa; pero en 1864 fue desaprobada y los miembros católicorromanos fueron obligados a salirse de ella. Este es el antecedente más remoto de una organización que intenta el uso de la plegaria para la unión de los cristianos. En 1950, surge un documento con el nombre de “Carta Magna de la Obra por la Unidad” y uno de sus párrafos importantes dice: “Los tiempos presentes han sido testigos de que en diversas partes del mundo crece un fuerte deseo entre muchas personas de fuera de la Iglesia de que se vuelvan a unir todos cuantos creen en Cristo.

Esto puede atribuirse, supuesta la inspiración del Espíritu Santo, a factores externos y a la actitud cambiante de las mentalidades, pero, sobre todo, a las plegarias unidas de los fieles. Para todos los hijos de la verdadera Iglesia es éste un motivo de santo gozo en el Señor, motivo que además nos está urgiendo a que tendamos una mano en ayuda de todos aquellos que buscan sinceramente la verdad con fervientes oraciones para que Dios les ilumine y les de fortaleza”. ¿Será honesto delante de Dios, hacer oraciones para establecer comunión con la idolatría y demás prácticas de culto pagano? Reflexione a la luz de las Escrituras el lector. Ex.20:3-6; Dt.6:14, 8:19; Jer.25:6; 1 Co.10:7, 14; Ap.21:8.

Originally posted 2011-11-04 05:21:08. Republished by Blog Post Promoter

David peco al hacer el censo


¿Por qué se tomó como pecado a David el haber censado al pueblo de Israel?

Este relato se encuentra en 1ª Crónicas capítulo 21. Vamos a leer solamente los primeros 4 versículos.

1ª Crónicas 21:1-4 dice: “Pero Satanás se levantó contra Israel, e incitó a David que hiciese censo de Israel. Y dijo David a Joab y a los príncipes del pueblo: Id, haced censo de Israel desde Beerseba hasta Dan, e informadme sobre el número de ellos para que yo lo sepa. Y dijo Joab: Añada Jehová a su pueblo cien veces más, rey señor mío; ¿no son todos estos siervos de mi señor? ¿Para qué procura mi señor esto, que será para pecado a Israel? Mas la orden del rey pudo más que Joab. Salió, por tanto Joab, y recorrió todo Israel, y volvió a Jerusalén y dio la cuenta del número del pueblo a David.”

El relato paralelo de este evento que se halla en 2ª Samuel capítulo 24 dice que Jehová incitó a David contra Israel para hacer este censo. En el pasaje leído dice que Satanás se levantó contra Israel e incitó a David que hiciese censo de Israel. ¿Como reconciliar esta aparente contradicción? William MacDonald sugiere la siguiente explicación: Satanás lo incitó, David lo realizó y Dios lo permitió. Lo que hizo David fue un censo. El censo daría a David motivos más que suficientes para sentirse orgulloso de sus logros. David reconoció que había pecado contra Dios.

2ª Samuel 24:10 dice: “Después que David hubo censado al pueblo, le pesó en su corazón; y dijo David a Jehová: Yo he pecado gravemente por haber hecho esto; mas ahora, oh Jehová, te ruego que quites el pecado de tu siervo, porque yo he hecho muy neciamente.”

Note que es el mismo David quien reconoce haber pecado gravemente contra Dios. David confiesa su pecado pero nadie le puede librar de las consecuencias de ese pecado. Consecuencias que se manifestaron con severidad. Así que, el pecado de David al levantar el censo, tuvo que ver con la actitud o la motivación que había en el corazón de David para hacerlo. Fue el orgullo lo que motivó a David a censar el pueblo. El censo permitió a David confiar más en el número de sus soldados que en el brazo del Señor.

Originally posted 2012-03-09 01:54:09. Republished by Blog Post Promoter

Se deben usar instrumentos musicales en la iglesia?


Tengo inquietud acerca de los instrumentos musicales que se utiliza en la alabanza. He oído que la batería no se debe usar porque la utilizan grupos de rock y que su sonido atrae espíritus inmundos.

En el uso de los instrumentos musicales para alabar al Señor, más prima el gusto personal de los que se congregan para alabar al Señor por cuanto la Biblia da libertad para usar cualquier cosa que esté a la mano y que se pueda sacar música, dígase guitarras, pianos, órganos, violines, baterías, timbales, panderetas, etc.

Yo he estado en reuniones de alabanza en comunidades indígenas del Ecuador y en una ocasión vi un coro que cantó un himno acompañado de música de hoja de Capulí. El capulí es un árbol propio de la serranía ecuatoriana, y algunos hermanos se han ingeniado para tomar una de estas hojas, adherirla a los labios, soplar y de alguna manera sacar una música para nada ofensiva al oído.

¿Acaso yo podría decir: Esa alabanza no sirve porque la Biblia no ordena que se use hoja de capulí para alabar al Señor? Definitivamente no. En la Biblia vemos que se usaba todo lo que tenían a la mano para alabar al Señor. Salmo 150:3-5 dice: “Alabadle a son de bocina; alabadle con salterio y arpa. Alabadle con pandero y danza; alabadle con cuerdas y flautas. Alabadle con címbalos resonantes, alabadle con címbalos de júbilo”

Parece que el salmista está echando mano de todo lo que podría sacar música para alabar al Señor. Estoy seguro que si en esa época se hubieran conocido instrumentos musicales como el piano, el órgano, el sintetizador, la batería, etc., también estos instrumentos hubieran estado en la lista. De modo que, si a determinada iglesia local le gusta alabar al Señor con batería, adelante, que lo hagan, no están contraviniendo ningún principio bíblico.

Que la batería no se debe usar porque la usan para la música rock, bueno, entonces tampoco que usen pianos, guitarras, sintetizadores, violines, etc., e inclusive los equipos de amplificación, porque los grupos de música rock usan también estos instrumentos y estos aparatos. Porque algo se usa para algo nocivo para el ser humano, como es la música rock, eso no significa que ese algo sea intrínsecamente malo.

Qué pensaría Ud. por ejemplo, si yo digo algo como esto: Un creyente jamás debe usar un cuchillo, porque los cuchillos son usados por los maleantes para asesinar a la gente. ¿Le parece sensato? Por supuesto que no.

Igual es con la batería. Ud. ha oído que la música de batería atrae espíritus inmundos. Bueno lo mismo se pensó del piano cuando hace siglos se comenzó a usar para alabar al Señor. Lo mismo se pensó de las guitarras, cuando hace no mucho tiempo se comenzaron a usar para alabar al Señor. Yo me crié en una iglesia local donde se pensaba que las guitarras son diabólicas, porque con ellas se hace música que se oye en los bares donde se expende licor. Pero ahora, la misma iglesia usa guitarras y hasta batería.

No estoy criticando, solamente estoy diciendo que la alabanza al Señor es dinámica, que va desarrollándose a medida que van apareciendo nuevas expresiones de alabar al Señor. Lo malo está más bien en hacer música con cualquier instrumento para agradar solamente al hombre y no para agradar a Dios.

Originally posted 2012-08-24 05:37:15. Republished by Blog Post Promoter

Todos Vamos A Resucitar Al Final De Los Tiempos


En Daniel 12:2 dice que muchos de los que duermen en el polvo de la tierra serán despertados, mientras que Juan 5:28-29 dice que todos los que están en los sepulcros oirán su voz y saldrán a resurrección. Parece que hubiera una contradicción.

La realidad es que no existe ninguna contradicción. Permítame explicarlo en más detalle.

Comencemos por la cita que aparece en Juan 5:28-29 donde dice: “No os maravilléis de esto; porque vendrá hora cuando todos los que estén en los sepulcros oirán su voz; y los que hicieron lo bueno saldrán a resurrección de vida; mas los que hicieron lo malo, a resurrección de condenación.”

Lo que este texto nos muestra con claridad meridiana es que todo ser humano que ha muerto físicamente va a resucitar. Sin embargo, algunos resucitarán para disfrutar de vida eterna junto a Dios en el cielo. Estos son los que saldrán a resurrección de vida. Mientras que el resto resucitarán para recibir eterna condenación en el lago de fuego. Esta es la resurrección de condenación.

El texto no dice nada en cuanto al tiempo de estas resurrecciones. Otros pasajes bíblicos nos presentan la resurrección en su manifestación cronológica.

El primer resucitado para no volver a morir es Jesús. Él es el primogénito de los muertos, según Apocalipsis capítulo 1. Luego vendrán los creyentes de la época de la iglesia, quienes resucitarán el momento que Jesucristo llame a su Iglesia desde las nubes, en lo que se conoce como el Rapto o el Arrebatamiento.

Más tarde, cuando termine la gran Tribulación, habrá otra resurrección. En este momento resucitarán los creyentes desde Adan y Eva hasta cuando comenzó la Iglesia. Se les conoce como los creyentes del Antiguo Testamento. También resucitarán los creyentes que han muerto durante la Tribulación.

Finalmente tenemos otra resurrección que acontecerá al final del milenio, justo antes de lo que se llama el juicio del gran trono blanco. En esta resurrección cobrarán vida todos los incrédulos de todas las épocas de la humanidad, y con cuerpos inmortales se presentarán ante el Juez en el gran trono blanco, para escuchar su veredicto final: Al fuego eterno. La Biblia nos habla por tanto de la primera resurrección. Esto se refiere a la resurrección de los creyentes de la época de la iglesia, de los creyentes del Antiguo Testamento y de los creyentes de la Tribulación.

La segunda resurrección se refiere a la resurrección de los incrédulos. La primera resurrección está separada de la segunda resurrección por un período de mil años, conocido como el reino milenial. Este es el programa de la resurrección.

Ahora bien, vamos a la cita de Daniel 12: donde dice: “Y muchos de los que duermen en el polvo de la tierra serán despertados, unos para vida eterna, y otros para vergüenza y confusión perpetua.”

El profeta Daniel tiene en mente a su pueblo, la nación de Israel. El versículo 1 del capítulo 12 nos permite saber en qué evento del plan de Dios para las edades ocurrirá esto de la resurrección que habla el versículo 2, dice así: “En aquel tiempo se levantará Miguel, el gran príncipe que está de parte de los hijos de tu pueblo; y será tiempo de angustia, cual nunca fue desde que hubo gente hasta entonces; pero en aquel tiempo será libertado tu pueblo, todos los que se hallen escritos en el libro”

Note que Daniel tiene en mente a Israel, no a las naciones gentiles, tampoco a los creyentes de la época de la iglesia. Nos habla de un tiempo de angustia sin igual. Este tiempo es lo que se conoce como la gran Tribulación.

Pero llegará un momento cuando los de Israel que estén escritos en el libro serán liberados. Esto nos habla del final de la gran tribulación. Entonces y solo entonces se aplica lo que dice el versículo 2. Muchos, no todos, resucitarán. ¿Por qué muchos y no todos? Pues porque por un lado, los del pueblo de Israel que recibieron a Cristo como Salvador, durante la época de la iglesia resucitaron siete años antes de esta resurrección.

Además los Israelitas incrédulos muertos no resucitarán sino hasta el final del milenio, junto con los demás incrédulos de toda la época de la humanidad. Los israelitas que resuciten al final de la gran tribulación son los resucitados para vida eterna, mientras los que resuciten al final del milenio son los resucitados para vergüenza y confusión perpetua. Vistos así las resurrecciones, según aparece en Daniel y en Juan, no revisten en absoluto contradicción alguna.

Originally posted 2012-11-19 02:04:31. Republished by Blog Post Promoter

DUDAS Y TEMORES DE FALLAR

Soy una persona convertida a Cristo desde hace como mes y medio y tengo muchas dudas y por qué no decirlo, hasta temores de fallar. Necesito toda la ayuda que me puedan brindar y colaborar. Se lo agradeceré.

Felicitaciones por haber tomado la mejor de las decisiones posibles. Me refiero a recibir a Cristo como su Salvador personal. Lo que está sintiendo, es hasta cierto punto normal para un nuevo creyente. Todos hemos pasado por las luchas que Ud. tiene en estos momentos. No es malo o pecaminoso dudar como Ud. lo está haciendo. Lo malo y ciertamente pecaminoso es dejar que esas dudas controlen de tal modo su vida, al punto que Ud. se vea impedida de crecer espiritualmente.

A mi me gustaría hacerle dos recomendaciones para salir de ese estado de duda.

Primero, es imperativo que Ud. aprenda a andar por fe y no por vista. 2ª Corintios 5:7 dice: “Porque por fe andamos, no por vista”

Esta es una buena recomendación para Ud. Andar por fe significa vivir, pensar y actuar conforme a lo que Dios dice en su palabra. Lo contrario a esto es andar por vista. Los que andan por vista son aquellos quienes quieren ver para creer. Dios demanda creer para ver. Los que andan por vista son los que no están satisfechos con lo que dice la palabra de Dios, sino que quieren sentir, quieren ver, quieren palpar las cosas sobrenaturales. Si no pasa esto, se sienten insatisfechos, piensan que a lo mejor todo es una farsa esto de ser una nueva persona en Cristo. De aquí, que es imprescindible que Ud. comience lo antes posible a estudiar la palabra de Dios para saber qué es lo que ella dice.

Por ejemplo, note lo que encontramos en Juan 10:27-29 que dice: “Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen, y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatara de mi mano. Mi Padre que me las dio, es mayor que todos, y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre.”

Esta es la palabra de Dios. Lo que Dios está diciendo es que si Ud. ha recibido a Cristo como su Salvador personal y Ud. se sincera en su decisión, entonces Ud. es una oveja del redil de Jesucristo. Como tal, Ud. está en capacidad de oír la voz de Jesucristo por medio de su palabra. Ud. conoce a Jesucristo. Ud. está siendo guiada por Jesucristo y Ud. tiene vida eterna. Esto garantiza que no perecerá jamás y que nadie, absolutamente nadie puede arrebatarle de la mano de Jesucristo.

Así dice la infalible palabra de Dios. ¿Qué va a hacer Ud. con esta palabra de Dios? Tiene dos alternativas. Creer o dudar. Si cree, amén. Ud. vivirá en eterna seguridad. Si duda, Ud. está en el fondo diciendo que Dios ha mentido y esto es muy serio y peligroso. NO exija pruebas a Dios. Recuerde que es necesario creer para ver, no ver para creer.

La segunda cosa que me gustaría recomendarle es que lo antes posible, Ud. sea discipulada por alguna hermana madura en la fe. El discipulado es sencillamente el aprender de la vida de otro por medio del contacto cercano. Busque en su iglesia alguna hermana que conozca la Biblia y viva lo que la Biblia dice para que le ayude a crecer espiritualmente. Esto le ayudará a disipar las dudas y los temores que como recién convertida Ud. tiene.

No tema. Note lo que Dios dice en Salmo 56:3-4 “En el día que temo, yo en ti confío. En Dios alabaré su palabra; en Dios he confiado; no temeré; ¿Qué puede hacerme el hombre?”

Crea a Dios. No crea a sus sentimientos, ni siquiera a sus sentidos, porque tanto sus sentimientos como sus sentidos pueden ser distorsionados por el enemigo para hacerle desviar de su sencilla fe en Cristo Jesús.

Originally posted 2011-11-07 02:53:39. Republished by Blog Post Promoter

Mahoma (570-632 d.C.) Y El Cristianismo


En el Corán tenemos los dichos auténticos de Mahoma, los cuales primeramente fueron escritos en cuero, en hojas, en cerámica, y en el omoplato de ovejas. Poco después de la muerte del profeta, el calí Utman (644-55) coleccionó estos dichos en una edición canónica.

En el Hadit tenemos numerosas tradiciones orales referentes a las palabras y hechos de Mahoma, tradiciones que contienen tales detalles como su frecuente cepillar de sus dientes. Aproximadamente dos siglos después de la muerte del profeta Al-Bukhari escudriñó 600.000 tradiciones para obtener 7.000 Hadit los cuales el consideró genuinos. La primera vida de Mahoma, basada en el Corán y el Hadit, es el Sirat ar-Rasul escrito por Ibn Hisham.

NACIMIENTO Y FAMILIA

Mahoma nació en Meca alrededor de 570 d.C. en la tribu de Quraish. Dado que su padre murió antes de su nacimiento y su madre falleció cuando él tenía seis años, el joven fue criado por una abuela y luego un tío. Durante su juventud trabajó en las caravanas de Khadija, una viuda rica con la cual se casó luego, aunque ella era 20 años mayor que él. Aunque los musulmanes pueden tener solamente cuatro esposas, Mahoma mismo no obedeció este límite y tuvo diez esposas y varias concubinas. Una de sus favoritas fue A’isha quien vino a Mahoma cuando ella tenía solamente nueve años , llevando consigo sus juguetes. Mahoma recibió una revelación especial (Corán 33:37) para justificar su matrimonio con la bella Zainab, la esposa de su hijo adoptado, Zaid. A pesar de estas uniones frecuentes el profeta nunca tuvo un hijo crecido, un hecho que afectó las luchas para el califato (la sucesión).

VIDA Y ENSEÑANZAS

Después de que Mahoma recibió su revelación inicial cuando tenía más o menos 40 años, empezó a predicar un monoteísmo sin compromiso, lo cual enfureció tanto a los paganos de Meca que le hicieron huir a Medina en la famosa Hijrs de 622 d.C. Después que los Judíos de Medina rechazaron sus propuestas, él cambió la qibla, o dirección de la oración, para volverse a Meca en vez de Jerusalén. Las fuerzas de Mahoma lucharon contra varios oponentes y mataron muchos, incluso cientos de judíos. El Profeta, quién no luchó en persona, mostró misericordia a los cautivos después de la derrota de Meca.
El Corán no dice que Mahoma hizo ningún milagro. Pero hay tradiciones que atribuyen numerosas maravillas a él: La mantequilla, una parte de la cual Mahoma había comido, incrementó continuamente. “Un árbol movió de su lugar de su propio esfuerzo y sombreó a Mahoma mientras que él dormía.” “Un lobo habló y convirtió a un judío.” Según Francesco Gabrielli, “Para la tradición y piedad posterior su carácter pareció ser como la suma de todas las virtudes morales…a fuerza del añadir a los testimonios genuinos de la vida y carácter del Profeta las fantasías de los apologéticos.” 13
Los cinco pilares del Islam son (1) el Shahada, o creencia, que afirma, “No hay ningún dios sino Alá, y Mahoma es su profeta,” (2) Salat, oración cinco veces al día mirando hacia Meca, (3) Zakat, o limosnas, (4) ayuno durante Ramadan, el noveno mes lunar que consiste de una abstinencia estricta de comida y bebida durante la luz del día, y (5) para los que puedan hacerlo, el Hajj, un peregrinaje a Meca. Cuando el peregrino está en Meca, él debe caminar alrededor del edificio Kaaba y besar la piedra negra de meteoro encerrada en sus paredes.
Puesto que los seguidores de Mahoma no lo adoran, no deben de ser llamados “mahamutenses”. Deben de ser llamados “Musulmanes,” de la palabra “Islam” que connota su sumisión a Alá.

LA MUERTE

En el año 632 Mahoma se enfermó con fuertes dolores de cabeza y fiebre. Antes de morir el profeta exhortó a los Árabes que mantuvieran su unidad, él proclamó los deberes de los casados y abolió la usura y la contienda sangrienta. Cuando él anunció que si le debiera a alguien alguna cosa aquella persona podía reclamarla, un silencio cayó sobre la muchedumbre. Un hombre vino hacia el frente para reclamar algunas monedas. Mahoma finalmente sucumbió y fue enterrado en la casa de su esposa, A’isha, quien le había cuidado durante sus últimos días. La tumba del profeta está en Medina, el sitio más venerado por los Musulmanes después de Meca.

RELACION A LA DIEDAD

El Corán enfatiza fuertemente la unión de Divinidad, no solamente para negar el politeísmo sino también para refutar la Trinidad Cristiana. En el Corán 112:1-4 leemos:
Diga: Él es Allá, el Único!
Allá, el eternalmente Buscado de todos!
No engendra ni fue engendrado.
Y no hay nadie comparable a Él.

Mahoma mismo no pretendió ser nada más que un mensajero mortal (Corán 7:188; 17:95). En una ocasión se narra que dijo: “O, Dios, yo soy solo un hombre. Si he lastimado a alguna persona en cualquiera manera entonces perdóname y no me castigues.” Se ve su debilidad en el Corán, sura 80, donde Allá lo regaña por desviarse de un ciego.
Tampoco pretendió Mahoma tener el poder de salvar a otros. Según una tradición mencionada por Athar Husain, Mahoma dijo:
“O Pueblo de Quraish sean preparados para la vida venidera.
No puedo salvarlos del castigo de Dios, O
Bani Abd Manaf… no puedo
protegerlos tampoco, O Safia, tía del Profeta,
No puedo ayudarlos; O Fátima, hija de Mahoma, aun no
puedo salvarte a ti”. 24
Cuando murió Mahoma, Abu Bakr, que fue uno de los califas que lo sucedieron anunció, “O, Hombres, quienquiera que adoró a Mahoma, sepan que está muerto; cualquiera persona que adoró el Dios de Mahoma, sepan que Él es vivo e inmortal.”

Originally posted 2011-10-03 22:18:33. Republished by Blog Post Promoter

Una Alternativa a la Salvación


Después de que Jesús resucitó de entre los muertos, paso cuarenta días con sus discípulos antes de ascender al cielo. En ese tiempo apareció once veces a diferentes personas, incluyendo a una multitud de más de quinientos. En uno de esos días, dejó a sus discípulos La Gran Comisión: “Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado” (Marcos 16:15-16). La comisión de Cristo, incluyó las condiciones para la salvación de todos los seres humanos. Todo ser humano está obligado según Dios, a oír, creer y obedecer y perseverar en el mensaje del evangelio para obtener salvación. Jesucristo anunció la terrible alternativa a la salvación: “…mas el que no creyere será condenado.”

Se ha puesto mucho énfasis en la enseñanza de este pasaje acerca de la necesidad de predicar el evangelio a toda criatura y en las condiciones impuestas por Cristo de oír, creer, arrepentirse y hasta del bautismo para el perdón de los pecados; pero también es muy importante comprender la terrible alternativa a la salvación ofrecida por Cristo: La condenación de la incredulidad. Jesús enseñó en Juan 3:19 que los incrédulos ya están bajo una condición de condenación. Pero en la declaración que describe Marcos 16, Cristo afirma que la condenación cae mas severamente sobre aquellos que escuchan el evangelio, pero no lo creen. La condenación cae sobre ellos ahora y eventualmente caerá por toda la eternidad. La única salida o escape a la condenación eterna es que el incrédulo se arrepienta y se convierta a Cristo Jesús.

La incredulidad hacia la revelación de Dios a sido la causa de la caída de muchos a través de los siglos. Fue el pecado del pueblo israelita en el desierto. Veamos lo que la Biblia dice: “¿Quiénes fueron los que habiendo oído, le provocaron? ¿No fueron todos los que salieron de Egipto por la mano de Moisés? ¿Y con quiénes estuvo él disgustado cuarenta años? ¿No fue con los que pecaron cuyos cuerpos cayeron en el desierto? ¿Y a quiénes jurò que no entrarían en su reposo, sino a aquellos que desobedecieron? Y vemos que no pudieron entrar por su incredulidad.” (Hebreos 3:16). Observe, detenidamente, por favor, que las palabras pecaron y desobedecieron nos dicen el motivo por el cual Dios se enojó con Israel y ambas están incluidas bajo el término incredulidad. Y es que la incredulidad amenaza a todas las generaciones y las muchas maneras en que se manifiesta indican que es el pecado característico del siglo. Sin duda que la tremenda mezcla de transgresiones en la vida de muchas personas es causada hoy por la incredulidad.

LAS FORMAS DE INCREDULIDAD
La incredulidad lleva muchos disfraces. Hay ateístas, escépticos, secularcitas, racionalistas, liberales, hedonistas, etc. No importa cómo se proclamen, todos tienen una característica en común: La incredulidad. El modernismo religioso es un término conocido para describir a muchos incrédulos. Es un sistema de creencias que eleva el razonamiento o experiencias humanas por encima de lo que la Biblia enseña. La mayoría de los exponentes de este sistema que se autodenominan creyentes, sólo creen en parte, pues, aceptan solamente las partes de la Biblia que concuerdan con sus ideas personales. Pretenden creer lo que consideran razonable y lo demás lo rechazan. Por ejemplo, el nacimiento virginal de Jesús no es razonable para ellos, así que lo rechazan. Tratan de dar una explicación razonada a los milagros bíblicos y niegan incluso la autenticidad e inspiración de las Escrituras. Además, como si fuera poco, rechazan las doctrinas del cielo y del infierno, de la expiación y sacrificio de Jesús en la cruz y los más osados rechazan el hecho de que Jesús sea el Unigénito Hijo de Dios.

Muchas formas de incredulidad, especialmente en el modernismo religioso, han ligado cuerpo y alma con la teoría de la evolución. Su cristianismo es un concepto que sólo trata de la vida presente en esta tierra y no abarca la vida después de la muerte. Su concepto del cielo es hacer de esta tierra un lugar feliz por medio de eliminar las enfermedades, el dolor, los sufrimientos, las guerras, etc. Su concepto del infierno es la terrible condición que el ser humano crea en la tierra con su codicia.

Puedo seguir mencionando muchas formas de incredulidad que existen hoy día, pero creo que éstas son suficientes. Analicemos ahora la característica más común entre los incrédulos: La falta de temor a la condenación eterna. Aún los que se dicen ser cristianos y se resisten a creer en la idea de un castigo eterno, afirman que Dios es un ser tan amoroso que no puede castigar a nadie. Este tipo de pensamiento muestra incredulidad en lo que la Biblia enseña al rechazar las advertencias de lo que pasará con los incrédulos y desobedientes a la voluntad que Dios ha dejado escrita en las Santas Escrituras. No sólo contradicen lo enseñado claramente por Jesús sino que contradicen lo que el Espíritu Santo reveló a los apóstoles y profetas en el primer siglo para nuestra salvación y edificación (Efesios 2:19-22).

La certidumbre de un juicio final e irrevocable y los horrores de la perdición eterna se muestran en numerosos pasajes de la revelación de Dios. Analicemos el siguiente pasaje sobre esta forma de incredulidad para que usted mismo llegue a una conclusión: “Porque es justo delante de Dios pagar con tribulación a los que os atribulan, y a vosotros que sois atribulados, daros reposo con nosotros, cuando se manifieste el Señor Jesús desde el cielo con los ángeles de su poder, en llama de fuego, para dar retribución a los que no conocieron a Dios, ni obedecen el evangelio de nuestro Señor Jesucristo; los cuales sufrirán pena de eterna perdición, excluidos de la presencia del Señor y de la gloria de su poder, cuando venga en aquel día para ser glorificado en todos los que creyeron por cuanto nuestro testimonio ha sido creído entre vosotros” (2 Tesalonicenses 1:6-10). Este pasaje muestra que las cosas que hacemos y creemos serán en definitiva las que determinen nuestro destino eterno, aunque usted no lo crea.

EL EVANGELIO DE CRISTO
Según el pasaje citado, “el evangelio” juega un papel muy importante relacionado directamente a la salvación de nuestras almas en el día del juicio final. Si se predica el evangelio a toda criatura y se obedece, entonces, Dios le perdonará todos sus pecados e irá a la vida eterna (Hechos 2:38). Pero, si se predica el evangelio y no se escucha y por lo tanto, no se obedece, entonces se cumplirá lo que dijo Cristo nuestro Señor en Marcos 16:15-16: “…mas el que no creyere, será condenado”. De modo que la alternativa de salvación por nuestra desobediencia será la condenación de nuestras almas. Decir otra cosa es convertirnos en incrédulos de la Palabra de Dios. Nos conviene descubrir entonces, ¿qué es o qué significa “el evangelio de Cristo”?

En 1 Corintios 15:1-4 el apóstol Pablo nos enseña el significado de lo que es el evangelio. Escuchemos su voz: “Además, os declaro, hermanos, el evangelio que os he predicado, el cual también recibisteis, en el cual también perseveráis; por el cual asimismo, si retenéis la palabra que os he predicado, sois salvos, sino creísteis en vano. Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras…” Amados, ésta es la definición bíblica de lo que es el evangelio. Sin lugar a dudas, el evangelio es: La muerte, sepultura y resurrección de Cristo nuestro Señor y Salvador. Este es el mensaje de salvación para la humanidad. Los verdaderos hijos de Dios son aquellos que se han convencido por medio del poderoso mensaje del evangelio y han aceptado a Cristo como el Hijo de Dios y el Salvador que pagó el precio supremo por nuestra redención. Este fue el mensaje predicado por los apóstoles, en el día de Pentecostés.

La Biblia muestra que en ese día, Pedro predicó “el evangelio”: la muerte, sepultura y resurrección de Cristo (Hechos 2:22-39), y que de la multitud que escuchó la predicación, unas 3,000 personas recibieron el mensaje y preguntaron a Pedro: “… ¿qué haremos?” La respuesta de Pedro los guió a que obedecer el evangelio, les dijo: “Arrepentios y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para el perdón de los pecados.” Fíjese bien la relación del bautismo con “el evangelio” y el “perdón de los pecados”. El apóstol Pablo arroja más luz sobre este tema cuando escribe: “¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte? Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también andemos en vida nueva. Porque si fuimos plantados juntamente con él en la semejanza de su muerte, así también lo seremos en la de su resurrección…” (Romanos 6;3-6).

La prueba no puede ser más contundente. Lo que los incrédulos creen que va a pasar después de la muerte no es lo que la Biblia enseña que va a ocurrir. La alternativa a los que no aceptan el evangelio de Cristo, no será halagadora en ninguna forma. Ese será un día de gran lamento donde muchos dirán: “Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros?” Y el Señor les dirá: …”NUNCA OS CONOCÍ…” (Mateo 7:22-23). ¡Que tristeza! En los años que llevo predicando he observado como muchos de los que han escuchado “el evangelio de Cristo” no lo han creído, lo han rechazado. No sea usted uno más de los que rechazan y no obedecen el sacrificio de Cristo. No rechace al Hijo de Dios. Nuevamente quiero enfatizar la definición bíblica de lo que significa el evangelio: “Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras, y que fue sepultado y resucitó al tercer día conforme a las Escrituras…” (1 Corintios 15:1-4). Usted también puede morir al arrepentirse de sus pecados, ser sepultado juntamente con Cristo en las aguas bautismales y resucitar a nueva vida en Cristo Jesús. Nuestra oración es para que Dios le ayude a entender el evangelio de Su amado Hijo y que Su paz y misericordia le ayuden a tomar una sabia decisión. Acepte la oferta del evangelio, hoy puede ser el día de su salvación.

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El ecumenismo a la luz de las Santas Escrituras. Parte VI


1 -El fundamento bíblico. Jn. 17:20-23. La petición de Jesús a su padre: “Mas no ruego solamente por éstos (los doce) sino también por los que han de creer en mi por palabra de ellos. Para que todos sean una cosa; como tú, oh Padre, en mi, y yo en ti, que también ellos sean en nosotros una cosa: para que el mundo crea que tú me enviaste. Y yo, la gloria que me diste les he dado; para que sean una cosa, como también nosotros somos una cosa. Yo en ellos, y tú en mi, para que sean consumadamente una cosa; y que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado, como también a mi me has amado.” En una interpretación sana, sencilla y natural, la petición del Señor es consecuente consigo mismo; es en favor de todos los creyentes en Jesucristo, siguiendo la semejanza de unidad que existe entre el Padre y el Hijo y entre éstos y los creyentes: “una cosa”. Aquí no existe la menor insinuación de juntarlos en un mismo lugar, geográficamente hablando; ni tampoco la unidad por el solaz de estar juntos, sino la UNIDAD ESPIRITUAL en Jesucristo, porque todos los cristianos poseen un mismo espíritu, el Espíritu Santo. Esto lo corrobora San Pablo cuando dice: “Un cuerpo (Iglesia) y un Espíritu; como sois también llamados a una misma esperanza de vuestra vocación: Un Señor, una fe, un bautismo, un Dios y Padre de todos, el cual es sobre todas las cosas, y por todas las cosas, y en todos vosotros.” Ef. 4:4-6. No se trata de una unidad orgánica, sino la unidad que propicia “El Espíritu Santo que es el vínculo de la perfección”. No la unidad bajo un imperio terrenal, copia del Imperio Romano, sino la unidad que subyace en el verdadero espíritu del cristiano. Luego el ecumenismo del que hemos informado, no tiene fundamento bíblico, sino es un esfuerzo humano carente del propósito divino, pues engloba a todo aquel que quiera pertenecer a la Iglesia romana, sin importar su paganismo, idolatría o falsedad de su religión. Por supuesto que el ecumenismo bíblico en nada se parece al ecumenismo que han generado los cristianos del siglo XX.

2 -El concepto “ecumenismo” y las Iglesias del Nuevo Testamento. En cumplimiento al mandato de “Id por todo el mundo; predicad el evangelio a toda criatura”, Mr. 16:15; y a la fidelidad de la promesa: “Mas recibireis la virtud del Espíritu Santo que vendrá sobre vosotros; y me sereis testigos en Jerusalem, y en toda Judea, y Samaria, y hasta lo último de la tierra”, Hch. 1:8; la predicación del evangelio para hacer discípulos de Cristo, traspasó las fronteras de las provincias del Imperio Romano, se organizaron Iglesias en las diferentes regiones y llegó al mismo corazón del Imperio. Hubo Iglesias en Asia, según Ap. 1:4; 2:1,8,12,18; 3:1,7,14; aparte de las Iglesias de Jerusalem, Antioquía de Siria, Galacia, Filipos, Colosas, Tesalónica y Roma. En ninguna de las cartas de Sn. Pablo se sugiere siquiera la primacía de alguna de ellas, como tampoco el sentir de los cristianos de estar divididos por causa de ser Iglesias independientes las unas de las otras, ya que entendían perfectamente bien la petición del Señor Jesús enseñada mediante la oración de intercesión en Sn. Juan cp. 17, ya citada.

Todas las iglesias del Nuevo Testamento eran cristianas y formaban la Iglesia Universal de Jesucristo, porque la UNIDAD era espiritual y no orgánica; tampoco alguna de ellas reclamaba superioridad o dominio sobre las demás. Es evidente esta verdad. El poder de la Iglesia de Roma se debió a que se copió el modelo del Imperio y entonces, siendo Roma la capital del Imperio, la Iglesia de Roma debería tener primacía sobre las demás; esto lo pretende conservar hasta el día de hoy, juntando el poder civil con el eclesiástico. En consecuencia, el ecumenismo que postulan y se esfuerzan por llevar al cabo los líderes religiosos de este tiempo, está muy lejos de ser el propósito divino, ni la voluntad de Dios. Esta es la parte histórica.

3 -La existencia de la pluralidad denominacional es un pecado para la unidad. Este argumento parece convincente a los ingenuos. Se olvidan o desconocen el principio de la ley establecida por la propia naturaleza de la creación, que “solamente de la pluralidad o diversidad nace la unidad”. La palabra de Dios es muy clara en este aspecto: 1 Co. 12:12-27. “Porque de la manera que el cuerpo es uno, y tiene muchos miembros, empero todos los miembros del cuerpo, siendo muchos, son un cuerpo, así también Cristo”. Este pasaje bíblico confirma la verdad de que la pluralidad hace la unidad. Si los miembros tienen diferentes nombres, esencialmente pertenecen al mismo cuerpo que es la Iglesia de Jesucristo. La analogía es perfecta; no yerra ni se equivoca. Al concluir el pasaje citado dice: “Pues vosotros sois el cuerpo de Cristo, y miembros en parte” (vr. 27). Los cristianos de la Iglesia de Corinto eran el cuerpo de Cristo (la Iglesia) pero por ser una Iglesia particular, eran miembros en parte; o de manera inversa, eran miembros del cuerpo de Cristo. (Se recomienda la lectura, meditación y reflexión de esta porción bíblica). Por lo tanto, es falsa la aseveración de que “cuanto más lejos esté de mi denominación, más cerca estaré de Cristo”.

Frase que usan los ecuménicos para atraer a sus filas a los cristianos y de ese modo consumar la “muerte denominacional”. Para las denominaciones serias e históricas, esto es falso, pues si en alguna parte el creyente ha experimentado grandes bendiciones, es en su propia denominación y no quedando sin apoyo ni sostén espiritual, suelto de la búsqueda de la comunión con el Padre y con Jesucristo. Debe recordarse siempre que “sin la pluralidad no puede haber unidad”. Esta es la razón, por que la Palabra de Dios está exhortando a la “unanimidad” Ro. 12:16; Fil. 2:2; al buen testimonio delante de los incrédulos, 1 Pedro 3:8-17. No debe haber la menor duda del cumplimiento de esta Palabra, cuando estamos hablando de verdaderos y auténticos cristianos y no de los falsos o aparentes.
Históricamente hablando las denominaciones han hecho mucho bien al mundo pagano, señalando el peligro de sus falsas prácticas religiosas; los grandes avivamientos hablan elocuentemente de estos beneficios.

4 -Las doctrinas ecuménicas, piedra de tropiezo para su realización plena. La base doctrinal que a partir de 1961 sirve de sustento para agrupar a diferentes Iglesias (confesiones) que llevan el rubro de cristianas, es la siguiente: “El Consejo Mundial de las Iglesias es una asociación de Iglesias que confiesan que nuestro Señor Jesucristo es Dios y Salvador de acuerdo con la Escritura, y que en vista de ello tratan de cumplir juntas su común vocación de glorificar a un solo Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo”. Sentar un movimiento ecuménico sobre una sola doctrina es totalmente insuficiente. He aquí el testimonio breve de Miss Ruth Rouse en relación a este movimiento: “Un movimiento que se patentiza por doquier. No hay continente, país, Iglesia o porción de Iglesia, grupo o asociación religiosa a los que no afecte en alguna manera… Un movimiento que tropieza con mil dificultades, pues dentro de esa tendencia a la unidad existen contradicciones y tensiones entre los grupos laicos y los eclesiásticos, entre los impulsos que provienen de arriba y los procedentes de abajo; entre las tendencias de los “protestantes” y las de los “católicos”, entre las corrientes confesionales y las no eclesiales. Toda esta mixtura está borbollando con agitado hervor en la redoma vital de la Iglesia. ¿Qué es lo que saldrá a la superficie?” La descripción es un cuadro vivo ¿Dejarán los católicos toda la gama de idolatría con sus imágenes? y ¿la madre de los mexicanos qué lugar ocupará en este movimiento? Por supuesto que no se trata de que los católicos abandonen sus dioses falsos, sino de que los “hermanos separados” (cristianos evangélicos) abandonen sus prácticas cultuales y se sumen al culto pagano del catolicismo. Al fin, se dice ahora: que todo es igual, que todo confluye en la adoración al mismo Dios y que cualquier religión conduce al cielo y a la vida eterna. ¿Es esto así? Claro que no.

La palabra de Dios es determinante: en cuanto a la salvación, ésta es por gracia Ef. 2:8-9; mediante Jesucristo 1 Ti. 1:15 y Lc. 19:10. Lo único que debe hacer el hombre es creer en Jesucristo para ser salvo; Jn. 3:14-19,36. Si la Iglesia acepta únicamente la Biblia como regla de Fe y práctica, ésta tiene todo el material necesario para todas las doctrinas necesarias para la perfección del carácter y la vida cristianos; pero si a la Biblia le añade las tradiciones, cambia totalmente la fuente de autoridad doctrinal. Lo último es lo que hace la Iglesia Católica. Mejor nos quedamos con la única regla de Fe, la Biblia, la Palabra de Dios. Hasta hoy no ha sido posible que las distintas confesiones se pongan de acuerdo sobre las doctrinas escenciales y esto ha obstaculizado la plena realización del ecumenismo. Afiancémonos en nuestras doctrinas bíblicas y no en postulados de los hombres.

Hay muchos otros aspectos que deben ser considerados respecto del ecumenismo. Se requiere proyectar la celebración de Institutos de Orientación sobre éste y otros movimientos heréticos contemporáneos.

Originally posted 2011-11-14 05:27:12. Republished by Blog Post Promoter

ESTUDIO SOBRE EL SALMO 9 2da parte

¿Cuál es su primera reacción cuando alguien le ofende? Bueno, siendo honesto, Ud. tendrá que admitir que lo primero que viene a la mente es la venganza. A propósito de venganza, déjeme contarle esta historia real, que ciertamente me hizo reír a carcajadas.

A las tres de la mañana suena el teléfono en la casa del Sr. González. Asustado y confundido se levanta toma el auricular y escucha la voz de un hombre al otro lado de la línea diciendo: Hola, soy su vecino, el Sr. Pérez y llamo para decirle que su perro ladra tanto que no me deja dormir. El Sr. González, muy amablemente agradece a su vecino por haber llamado y cuelga el teléfono. Al siguiente día, exactamente a las tres de la mañana, suena el teléfono, pero esta vez en la casa del Sr. Pérez. Asustado y confundido se levanta el Sr. Pérez a contestar la llamada. Levanta el auricular y escucha la voz de un hombre al otro lado de la línea diciendo: Hola, soy su vecino, el Sr. González, y llamo para decirle que yo no tengo ningún perro. Esto llamaría yo, venganza con un gran sentido del humor. ¿No le parece? Pero aún con sentido del humor, la venganza es algo negativo. No es prudente en ninguna forma tomar la justicia en nuestras propias manos. Esto es en esencia lo que aprendemos de la segunda parte del Salmo 9, la cual tendremos la oportunidad de estudiar el día de hoy.

Hágase Ud. esta pregunta: ¿Por qué no es bueno ejecutar venganza? El pasaje bíblico nos brinda cuatro razones importantes.

Primero, porque Dios ha prometido liberar al justo. Salmo 9: 13-14 dice: “Ten misericordia de mí, Jehová; mira mi aflicción que padezco a causa de los que me aborrecen, Tú que me levantas de las puertas de la muerte, para que cuente yo todas tus alabanzas en las puertas de la hija de Sión, y me goce en tu salvación” David, el autor del Salmo, debe haber estado en gran aflicción a causa de sus adversarios. Pero en lugar de buscar venganza y pagarles con la misma moneda, David pone su mirada en Jehová y pide de él misericordia. David sabía que no merecía en absoluto mejor trato, y se limita a pedir a Dios que no dé lo que realmente merece. Esto es misericordia. Luego pide a Dios que mire su aflicción a causa de sus adversarios. David sabía que Dios traería liberación, aun cuando la aflicción fuera tan intensa que pareciera que la muerte estaba cercana. Una vez libre de la aflicción David podría testificar del poder de Dios en liberación y podría unirse al cántico de los que alaban a Dios por haber sido librados. Todos unánimes se gozarán en la salvación. Esta es la actitud que debemos tomar cuando somos ofendidos. En lugar de poner la mirada en el enemigo tenemos que poner la mirada en Dios. En lugar de poner la mirada en la aflicción que produce el enemigo tenemos que poner la mirada en el consuelo que viene de Dios. En lugar de pensar en como vengarnos, tenemos que pensar en que la venganza es de Dios. Esto es lo que hace la diferencia. ¿Por qué no debemos ejecutar venganza?.

Segundo, porque Dios ha prometido castigar al impío. Salmo 9: 15-17 dice: “Se hundieron las naciones en el hoyo que hicieron; en la red que escondieron fue tomado su pie. Jehová se ha hecho conocer en el juicio que ejecutó; en la obra de sus manos fue enlazado el malo. Higaion. Selah.

Los malos serán trasladados al Seol, todas las gentes que se olvidan de Dios.” Dios es un Dios de venganza. La venganza que él ejecuta no es pecado porque él es santo, la venganza que nosotros ejecutamos es pecado por más buenos que seamos. La Biblia dice en Romanos 12:19: “No os venguéis vosotros mismos, amados míos, sino dejad lugar a la ira de Dios; porque escrito está: Mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor” El impío no se saldrá con la suya, amigo oyente, pero el juicio para el impío no vendrá de nosotros sino de Dios. Será Dios quien hará que el impío caiga en el mismo hoyo que hizo para atrapar al justo. ¿Será Dios quien haga que el impío sea atrapado en la misma red que hizo para atrapar al justo? ¿Será Dios quien enlace al malo así como el cazador enlaza a su presa? El resultado final será que los malos serán trasladados al sepulcro, al Seol, al lugar de los muertos a hacer compañía a todas las gentes que se olvidan de Dios. Esto es la antesala, el pasadizo a la condenación eterna que Dios ha establecido para el impío.

Como podemos apreciar, amigo oyente, el final que espera a los impíos no es nada grato. Los impíos se jactan de que pueden hacer lo que les venga en gana y no pasa nada. Bueno, por ahora no pasa nada, pero en el tiempo de Dios, vendrá sobre ellos el juicio de Dios y terminarán con sus huesos en el sepulcro. Es Dios ejecutando la venganza sobre los impíos. Todo es en el tiempo de Dios. Nuestro tiempo siempre está presto. Nos gusta todo al instante, nos gusta recibir todo lo que pedimos a Dios el instante que pedimos. Nos gustaría ver al impío castigado el instante mismo que hace maldad. Pero Dios tiene su tiempo que no es el mismo tiempo que el nuestro. Es necesario esperar el tiempo de Dios.

Muchas de las cosas que Dios hace necesitan ejecutarse en el tiempo de Dios y si nosotros pretendemos adelantar el tiempo echamos a perder algo hermoso que Dios está haciendo. A Abraham le paso eso cuando quiso adelantarse al tiempo de Dios para la llegada del hijo de la promesa.

Cuando yo era niño, mis padres vivían en una casa con un gran terreno. Allí se podía sembrar y criar animales. Un día, mi mamá colocó unos cuantos huevos en el nido de una gallina y la gallina se posó sobre ellos. Después de algunos días, los pollitos empezaron a salir del cascarón. Primero había un pequeño agujero en el cascarón por donde apenas se veía el pico del pollito. En mi curiosidad yo quise ayudar al pollito a salir del cascarón y ¿sabe lo que pasó? Terminé matando al pollito. Todavía no era tiempo para que saliera del cascarón. Así es con la venganza de Dios. Si ayudamos entre comillas a Dios para ejecutar venganza, vamos a echar a perder lo que Dios quiere hacer. No debemos preocuparnos por la aparente prosperidad de los impíos, todo es pasajero, en el tiempo de Dios vendrá sobre ellos la venganza de Dios. ¿Por qué nos es bueno ejecutar venganza por nuestra propia mano?.

Tercero, porque Dios ha prometido acordarse del pobre. Salmo 9: 18 dice: “Porque no para siempre será olvidado el menesteroso, ni la esperanza de los pobres perecerá perpetuamente” ¿Para qué vengarnos de los que nos oprimen si sabemos que dentro de poco Dios nos premiará librándonos de la aflicción? Parece que Dios se hubiera olvidado del pobre, del afligido, del menesteroso, pero no hay tal. Dios dice: No para siempre será olvidado el menesteroso. Cuando Dios vea que se ha cumplido el propósito de la aflicción en una persona, ese momento, Dios mismo se encargará de quitar el motivo que causa aflicción. Por eso, el menesteroso, el pobre, el afligido no debe perder la esperanza. La liberación está en camino, la victoria es segura. Todavía no está dicha la última palabra para el menesteroso. Dios no se ha olvidado de él. ¿Por qué no es bueno ejectuar venganza? Cuarto, porque Dios ha prometido juzgar a las naciones. Salmo 9: 19-20 dice: “Levántate, oh Jehová, no se fortalezca el hombre; sean juzgadas las naciones delante de ti, Pon, oh Jehová, temor en ellos; conozcan las naciones que no son sino hombres” Al final, el único triunfador es Dios. Por eso David clama a Jehová pidiendo que su poder se manifieste para neutralizar al hombre. Entonces las naciones serán juzgadas delante de él. Esto sucederá literalmente al final de la Gran Tribulación, cuando todas las naciones del mundo se congregarán para ser juzgadas por Jesucristo. Los justos serán premiados con la entrada al reino milenial y los impíos serán condenados descendiendo al sepulcro, para inmediatamente comenzar a recibir el castigo por su impiedad. Se habrá consumado la venganza de Jehová sobre las naciones. En ese juicio a las naciones, al final de la Gran Tribulación, las naciones temblarán de miedo delante de Jesucristo y reconocerán cuán necios fueron al atreverse a levantar sus puños contra él. Por eso David dice: Señor, que conozcan las naciones que no son sino hombres.

El hombre es frágil y sobre todo con un corazón contaminado de pecado. Por su dureza de corazón, el hombre se rebela contra Dios y contra los hijos de Dios. Algún día reconocerá que fue absurdo están en rebelión contra Dios. Quizá Ud. amigo oyente, este mismo momento está padeciendo a causa de sus adversarios. Puede ser que ha pasado por su mente la idea de tomar venganza contra sus enemigos. En el nombre del Señor, le ruego que no lo haga. No es bueno ejecutar venganza por mano propia. Como David, deje la venganza en la mano de Dios. El la llevará a cabo en su tiempo y a su manera. Dios ha prometido liberar al justo, Dios ha prometido castigar al impío, Dios ha prometido acordarse del pobre, Dios ha prometido juzgar a las naciones. No tiene sentido entonces buscar venganza por nuestra propia mano.

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¿Qué es el ecumenismo? Parte I


“El movimiento ecumenista es un esfuerzo por unir a todos los cristianos en un solo credo y en una misma organización”. También se dice: “Impulso y esfuerzo por promover el acuerdo y la unidad entre todos los cristianos”. Pero para mejor comprensión, se entiende por ecumenismo el movimiento religioso que tiende a unir todas las diversas ramas del cristianismo en una sola Iglesia, bajo el control doctrinal y eclesial de la Iglesia Católica, Apostólica Romana. Además, ha propiciado un acercamiento con otras religiones del mundo oriental, como el Hinduísmo, el Budismo, Confucianismo y otras. Los conceptos claves son: “un solo credo” y “una misma organización” de la primera definición; de la segunda, “promover acuerdo y unidad” entre todos los cristianos.

¿Aceptará el creyente en Jesucristo la veneración a las imágenes y la adoración a la vírgen María como dicen, la Madre de Dios? ¿Formará parte el que posee la verdad con el que vive en el error, solo por conservar una unidad ficticia desde el punto de vista humano? Hágase el cristiano otras preguntas y responda con sinceridad y certeza.

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